F. J. BENITO
El Puerto de Alicante contará antes de que finalice el año con la que será su primera línea marítima regular de mercancías con Argelia gracias a la iniciativa de un grupo de empresarios alicantinos ligados a la actividad portuaria. La mercantil Mediterranean Short Sea Shipping contará con un barco-rolón (embarcación que puede transportar camiones y contenedores) fletado a una naviera argelina, que partirá cada diez días desde el Puerto rumbo a Orán, Argel y Bejaia, las tres ciudades argelinas que recibirán carga desde Alicante, según explicó ayer Felipe Fuster, propietario de la empresa Alicante Port y uno de los promotores del proyecto. El objetivo es potenciar las exportaciones a Argelia desde Alicante, y frenar así el que las mercancías con origen en Alicante acaben en el norte de África después de partir de Valencia y Barcelona. Argelia mantiene desde hace años una intensa relación comercial con la provincia, que prácticamente es su principal proveedora. Según datos de la Cámara de Comercio, hasta el pasado junio las empresas alicantinas habían exportado a Argelia 25,2 millones de toneladas de diferentes productos por un valor total de casi 27 millones de euros.
Balón de oxígeno
El presidente de la Autoridad Portuaria, Miguel Campoy, recibe de esta forma la que quizá sea la mejor noticia desde que hace casi un año se hizo cargo del Puerto de Alicante. Tras la espantá de Boluda con la supresión de la línea con Baleares, el "pinchazo" de los enlaces con Canarias debido, fundamentalmente, a la crisis económica y los problemas para la instalación de los nuevos silos de cemento -el proyecto de la planta de biodiésel es historia-, en breve podrá inaugurar la primera línea lograda bajo su gestión: un enlace marítimo regular con Argelia que estará operativo cada diez días y de forma directa. Hasta ahora sólo se contaba con el ferry -barco de pasajeros con capacidad de carga muy limitada- y algún barco que de forma esporádica recalaba en el Puerto para llevar mercancías al país de El Magreb. "Creemos que es una línea que hace falta y vamos a tratar de potenciarla porque Argelia es un mercado muy interesante. Prácticamente les enviamos de todo, desde comida hasta materias primas pasando por material de construcción e incluso productos para la fabricación de jabón", subrayó Felipe Fuster. El propietario de Alicante Port exculpó, por otro lado, al Puerto de la actual situación. "La culpa no es del Puerto, no hay actividad y relanzarla es una misión de todos. Esperemos que la línea con Argelia funcione. De momento se acerca el barco a los exportadores y materia para enviar hay".
Por otro lado, ayer salió rumbo a Italia un nuevo envío de aerogeneradores eléctricos (molinos de viento) que se han convertido este año en una de las mercancías que crea trabajo en los muelles. En esta ocasión el flete, coordinado por Alicante Port, era propiedad de la empresa navarra Gamesa, una de las firmas más potentes de la UE en la fabricación de molinos para la generación de energía eólica. El pasado abril, el Puerto firmó un convenio con Bergé Logística Energética por el que se creaba una tasa especial para el embarque de aerogeneradores en los muelles alicantinos, con lo que se preveía generar este año el movimiento de 94 barcos y cien mil toneladas. De esta forma, el Puerto conseguirá triplicar las escalas de los barcos que transportan esta maquinaria a Egipto, Italia, Grecia y Marruecos.