T. DOMÍNGUEZ / R. FERRANDO
E?l detenido por el crimen de la adolescente de 16 años del barrio de Benicalap de Valencia tenía en un juzgado de Mislata una orden de alejamiento de otra joven de origen magrebí por malos tratos, según confirmaron ayer fuentes de toda solvencia. El presunto homicida de Celeste B. M. acumulaba dos antecedentes policiales por un delito de violencia en el ámbito familiar y por otro de daños. El joven arrestado, Braulio M. R., se ha comportado de forma violenta en la Jefatura Superior de Policía y todavía no ha prestado declaración ante los agentes encargados del caso.
El homicidio ocurrió entre las tres y las cuatro de la mañana del sábado en la escalera de la finca donde vivía la víctima con su madre, en la calle Periodista Gil Sumbiela, frente a un retén de la Policía Local de Valencia. Quien quiera que sea el asesino violó "de forma brutal" a la joven y la mató. La policía está esperando a los resultados de la autopsia ya que baraja que muriera estrangulada o de un golpe en la cabeza. Fuentes cercanas al caso explicaron que el único resto de sangre encontrado en el lugar del crimen era de la agresión sexual.
La víctima y el supuesto agresor eran amigos. La policía está investigando si Braulio y Celeste habían mantenido algún tipo de relación previa ya que no se explica la saña con la que actuó el criminal. La policía barajó desde un principio la hipótesis de la agresión sexual y el homicidio.
El testigo
?El amigo que acompañó a Celeste y a su supuesto homicida al lugar de los hechos no terminaba de creerse ayer lo sucedido. El joven aseguró a INFORMACION: "No lo creía capaz. Es algo agresivo, pero no me esperaba lo que ha ocurrido. Había tenido problemas con sus padres. Cuando yo lo dejé con Celeste lo vi normal". El testigo declaró el sábado en la Jefatura Superior de Policía y explicó que la víctima y el presunto agresor no habían mantenido relaciones.