REDACCION
La oposición en el Ayuntamiento de Alicante ha montado en cólera al conocer que la Junta de Gobierno del lunes (integrada sólo por el PP) aprobará darle una mayor libertad de actuación a la Gerencia de Urbanismo en aplicación de sus estatutos, que permiten a este departamento "proceder a toda clase de contrataciones y concesiones" sin la previa autorización de la citada Junta.
Urbanismo se puede salvar de este "control" siempre que el procedimiento de adjudicación sea mediante contrato menor (con importe inferior a 50.000 euros cuando se trate de obras, o de 18.000 euros de otros contratos), o bien mediante procedimiento negociado, por el que se invita a varias empresas, normalmente a tres, a presentar sus ofertas, entre las que el Ayuntamiento elige la que considere más ventajosa o conveniente. En este supuesto, la ley indica que pueden adjudicarse por procedimiento negociado contratos de hasta un millón de euros.
Según la concejala socialista Loles Fernández, que lleva los asuntos de urbanismo, esta decisión daña "la libre competencia" de mercado porque habrá empresas que no se enteren de los proyectos y no puedan concurrir, y "pone en entredicho" la transparencia con que actúa el equipo de gobierno municipal. "Al comérselo y bebérselo todo la Gerencia no nos enteraremos [no tendrán acceso a los expedientes, como ahora] y tampoco los interesados. Habrá que estar ojo avizor".
Según los socialistas, esto es "intolerable" y muestra de nuevo "el oscurantismo" de la Gerencia.