RAMÓN FERRANDO
La sala de lo Militar del Tribunal Supremo considera que la adicción a las drogas no impide estar en el Ejército. El Alto Tribunal ha condenado a tres meses de cárcel por abandono de destino a un joven valenciano que aportó informes médicos de que era toxicómano. Los magistrados apuntan que la "dependencia a las drogas" no tiene por qué tener "incidencia en su capacidad intelectiva o volitiva". El fallo incide en que en cualquier caso los soldados no pueden determinar por sí mismos "la entidad de las posibles perturbaciones de su estado de salud".
El soldado es un "Caballero Legionario Paracaidista" que está destinado en el acuartelamiento madrileño de Alcalá de Henares. La Brigada Paracaidista es una unidad de élite. Los aspirantes deben "acreditar una buena conducta ciudadana" y superar un "examen de inteligencia general". Los soldados van armados con rifles de precisión, cuchillos y bayonetas.
Sin embargo, el acceso permanente a las armas no es óbice para que el Supremo reste importancia a la adicción a las drogas. El militar valenciano no se reincorporó al servicio y fue arrestado cuando volvía en autobús de Rumanía. El paracaidista alegó, aportando informes médicos, que sufría "una situación de ansiedad" y que era adicto a las drogas.
El Supremo ha desestimado la alegación del soldado al considerar que no se ha probado que la ansiedad y la toxicomanía "tuvieran incidencia en su capacidad intelectiva y volitiva" o que impidieran "su presencia o incorporación a la unidad". El acusado aportó el informe de "drogodependencia" después de reintegrarse en el cuartel. Los magistrados llegan a decir en el fallo que el informe médico refleja "simplemente su dependencia a drogas".
La clave del fallo es que el Supremo considera que los militares deben estar sometidos a la jerarquía de sus mandos por lo que en ningún caso pueden decidir por ellos mismos. La sentencia apunta que sería "una extralimitación inasumible" el hecho de que los soldados determinaran por sí mismos "la entidad de las posibles perturbaciones de su estado" y decidieran "de forma unilateral en que momento se encuentran en disposición de cumplir sus obligaciones" con el Ejército español.