PEDRO CERRADA
Los buceadores del Grupo de Especialistas en Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil de Alicante continuarán realizando inmersiones en las tres lagunas de Rabasa por si aparecen más armas o vehículos robados o abandonados y tratar de evitar que siga siendo un paraje idóneo para los delincuentes que quieran hacer desaparecer efectos sustraídos. Cuatro miembros del GEAS se desplazaron ayer a una de las lagunas y realizaron una demostración del trabajo que han realizado desde que se puso en marcha esta unidad especializada en marzo, periodo en el que han llegado a localizar 32 armas y 19 vehículos, de los cuales trece habían sido robados y arrojados al agua por los delincuentes.
El cabo Antonio Rial y el sargento Fernando Flores explicaron que se sorprendieron con la gran cantidad de coches y armas y señalaron que la mayor dificultad del trabajo que realizan en las lagunas de Rabasa es la falta de visibilidad por el fondo arcilloso. Ante la falta de visibilidad los buzos realizan la batida con la ayuda de un cabo plomado y navegan a un metro del fondo para no levantar fango.
Los especialistas del GEAS aseguran que también es difícil inspeccionar los coches sumergidos, ya que en algunas zonas están amontonados y es difícil abrir el capó para comprobar el número de bastidor.
La Guardia Civil ha dado parte al juzgado de los coches hallados y ha avisado a los dueños de los vehículos que están en el fondo de las lagunas, ya que sacarlos de allí no es su competencia.