PEDRO CERRADA
LEl Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) ya es una realidad en Alicante. La empresa Amper ha finalizado la instalación de los cuatro radares fijos en Orihuela Costa, Santa Pola, Benidorm y Xàbia y la próxima semana realizará la entrega de obras al Gobierno, por lo que la Guardia Civil ya podrá comenzar a vigilar la llegada de pateras o lanchas con droga con los nuevos aparatos de alta tecnología.
a tecnología para blindar el litoral alicantino ya está lista y ahora sólo resta esperar la pericia de los guardias civiles que han recibido la formación oportuna para detectar las embarcaciones sospechosas entre los cientos de barcos que navegan a diario por la costa. No es tarea fácil, pero la experiencia del SIVE en la costa andaluza ha demostrado que pese a seguir llegando barcos con hachís o inmigrantes el porcentaje de embarcaciones que se interceptan una vez detectadas con el radar ronda el cien por cien, cuando ahora la mayoría de los narcotraficantes que son descubiertos suelen escapar y dejar abandonadas las lanchas.
Los cuatro radares instalados en Cabo Roig, en el faro de Santa Pola, en Sierra Helada en Benidorm y en el Cabo de San Antonio en Xàbia ya están siendo probados y en el centro de control que se ha habilitado en la Comandancia de Alicante se recibe toda la información que captan los radares y cámaras instaladas en unas gigantescas torres de cuarenta metros de altura. Las cámaras tienen un sistema de infrarrojos para que puedan realizar grabaciones tanto de día como de noche.
Los equipos incluyen la posibilidad de usar radar doppler en vez del radar marítimo empleado hasta ahora en otras provincias, por lo que además de detectar la situación exacta de una embarcación los agentes podrán saber el rumbo, distancia y velocidad.
Mientras que el radar tiene un alcance eficaz de unas 14 millas -algunos agentes aseguran que supera las 20 millas-, las cámaras pueden grabar con nitidez cualquier objeto que esté a seis millas de distancia. Amper ha implantado además en el SIVE de Alicante un avanzado sistema de gestión de crisis y emergencias.
El puesta en marcha del SIVE llega con retraso porque pese a que el Gobierno lo adjudicó a Amper a finales de 2007 los trámites administrativos que se han tenido que desarrollar en ayuntamientos y departamentos de la Generalitat ha ralentizado la instalación de los radares. La última torre que se ha colocado es la de Sierra Helada en Benidorm, donde además los técnicos han tenido que ajustar los aparatos al estar junto a otras torres de telecomunicaciones en lo alto de la montaña benidormí.
El contrato para Alicante y Valencia lo adjudicó el Gobierno a la empresa Amper por 9,15 millones de euros, de los que aproximadamente cinco millones corresponden a la inversión de las cuatro estaciones del SIVE del litoral alicantino que han sido objeto de polémicas entre PP y PSOE cada vez que llegaba una patera a la costa alicantina.