A. P.
Rafael García Badía, de 79 años, recibe desde hace tres años sesiones de diálisis por la insuficiencia renal que padece. Hasta ahora lo había hecho en la clínica Vistahermosa pero, al residir en El Campello, se ha visto beneficiado con la apertura del nuevo centro en la localidad vecina de Sant Joan y se evita el desplazamiento casi diario hasta la ciudad de Alicante.
"Esto está mucho más cerca y no es lo mismo recorrer cuatro kilómetros que recorrer catorce o quince cada vez que vienes", señala el paciente, que permanece durante cuatro horas pegado a una máquina de hemodiálisis, que realiza las funciones de depuración de la sangre que no pueden acometer sus riñones.
Rafael afirma que acudía a gusto a Vistahermosa "porque allí tenía muchos amigos, pero ahora los tengo aquí también" y subraya, además de la cercanía a su municipio, la novedad de las instalaciones, "que están muy bien y son muy modernas".
Como él, Jesús Giner, de 69 años, se somete a hemodiálisis tres días a la semana desde hace casi dos años. Él también es vecino de El Campello y hasta ahora acudía al Perpetuo Socorro. Para este paciente, la mejoría es grande, ya que el recorrido de la ambulancia que le recoge en casa a él y a otros pacientes ha recortado su itinerario.
"Antes me tenía que levantar a las seis de la mañana porque la ambulancia me recogía a las seis y media para llegar al centro a primera hora. Ahora me levanto a las siete para estar listo a las siete y media, así que he ganado una hora", señala Jesús, que prefiere la proximidad del nuevo servicio, "que además hay menos gente y se está más tranquilo".