ANA MUELAS
Los vecinos del barrio portuario de Heliodoro Madrona no se rinden y ayer mismo, apurando al máximo el plazo de entrega de alegaciones, presentaron en el Ayuntamiento un informe elaborado por un arquitecto independiente que se contradice con la conclusión del estudio publicado por la Autoridad Portuaria en el que se declaraba a todas la viviendas en "ruina técnica". Esta determinación obligaba a los residentes a abandonar sus hogares por riesgo de derrumbamiento.
La única baza que a los vecinos les quedaba para frenar el proceso de desalojo, era contratar a un arquitecto y que éste realizara las pruebas pertinentes para analizar el estado en que se encontraban las casas. Pero esta solución se planteaba muy costosa para familias de rentas bajas. Por su interés en la conservación de las casitas del barrio y por solidaridad, el arquitecto Manuel Ayús y Rubio se acercó a hablar con miembros de la comunidad vecinal y les ofreció realizar el estudio cobrando sólo los gastos mínimos.
Dos semanas de trabajo, de picar paredes, suelos y techos y después de lograr 21 firmas de los 23 residentes del barrio apoyando la causa, el examen revela que "las casas no están en estado de ruina técnica". Mientras que el informe presentado por el Puerto anuncia que todas las viviendas se encuentran en ruinas, este segundo afirma que el principal motivo por el que todas las casas fueron declaradas como tal, fue porque se trasladó al resto la situación de las tres casas precintadas y declaradas de obligatoriedad de desalojo inmediato.
Para que una residencia sea considerada en ruina, el gasto de la reparación debe ser superior al 50% de lo que costaría construir una nueva vivienda. Pues bien, el arquitecto Ayús asegura que se hizo una "depreciación del valor de la vivienda y una elevación del costo de reparación" para lograr superar el porcentaje indicado.
Como solución al problema, Ayús propone un cambio del alcantarillado, ya que es la pérdida de aguas residuales lo que provoca todos los problemas estructurales en las casas.
Los vecinos de Heliodoro Madrona se muestran seguros de poder frenar el proceso de desalojo con este nuevo informe. "Si se cambiara el alcantarillado aguantaríamos 50 años más y no tendríamos que irnos a las viviendas que ofrece el IVVSA [Instituto Valenciano de la Vivienda]", manifestaron ayer algunos de los residentes del barrio.
Están seguros de que hay "mucho dinero de por medio" y que por eso el informe del Puerto fue negativo. Los mismos vecinos explicaron que el presidente de la Autoridad Portuaria se reunió con las asociaciones vecinales de San Gabriel, Benalúa Sur y Gran Vía Sur para comunicarles un proyecto de construcción en el que se contaba con el espacio de Heliodoro Madrona.