VÍCTOR ROMERO
Es opinión muy extendida entre los altos cargos con pocos trienios en el sector público la de que hay funcionarios de alto nivel cuyas retribuciones salariales son bastante más elevadas que las suyas. Las comparaciones van por barrios -por departamentos y empresas públicas- porque los acuerdos entre la Generalitat y los sindicatos de la función pública suelen afectar en exclusiva al cuerpo central de la administración y muchas veces los convenios colectivos de las llamadas entidades públicas de derecho privado se negocian de manera separada.
En cualquier caso, la cuenta general autonómica correspondiente al ejercicio de 2008 refleja que la crisis económica y el ahogo presupuestario que sufre la Generalitat no ha afectado a las retribuciones salariales de sus empleados. Los gastos en nóminas del personal de la Administración autonómica crecieron entre 2007 y 2008 más de 229 millones de euros (alrededor de 38.000 millones de pesetas), al pasar de 3.868,6 millones de euros a 4.097,7 millones. El mayor incremento lo absorbieron los salarios del personal funcionario, que pasaron 104.917 a 106.483 en un año. Los costes salariales aumentaron algo más del 7% (de 3.086,3 millones a 3.304,9 millones). En total, la Administración autonómica dio trabajo a 155.011 personas. En 2007, los contratos ascendían a 153.587, unas 1.500 más.
Para 2009, los presupuestos de la Generalitat reflejan una congelación salarial para los altos cargos y personal de confianza (personal eventual). Sin embargo, en 2008, cuando ya comenzaba a arreciar la crisis económica, no ocurrió lo mismo. Aunque se produjo una notable reducción de altos cargos y personal eventual (derivada del cambio de estructura de conselleries tras las elecciones autonómicas) el coste global de sus nóminas se elevó por encima del 4%. Mientras en 2007 las nóminas de 173 altos cargos (consellers, secretarios autonómicos y directores generales) costó a las arcas públicas 8,1 millones de euros, la cifra ascendió a 8,4 millones para 139 altos cargos en 2008. Un fenómeno similar se produjo para asesores y otros contratados de confianza. Los 146 contratados eventuales de 2007 costaron 4,5 millones de euros. En 2008, el Gobierno de Camps gastó 4,6 millones en retribuir a 110 eventuales.
Por otra parte, los compromisos de gasto de la Generalitat para ejercicios futuros siguen creciendo de forma exponencial. Los gobiernos que a partir de 2011 sucedan al que actualmente preside Francisco Camps se encontrarán con montañas de proyectos y obligaciones ya previstas. La hipoteca de la Generalitat aumentó en 4.464 millones el año pasado, al pasar de 20.985 millones de euros en 2007 a 25.449 millones en 2008.