PÉREZ GIL
La banda de música La Lira ya dio la nota el año pasado al ofrecer un concierto festivo a las puertas del centro en el primer día de clase. Querían hacerles más agradable el difícil momento y lo consiguieron.
La original idea partió del director Santiago Benito Mirambell y la experiencia se ha vuelto a realizar este curso para gozo de padres, profesores y, sobre todo, para algarabía de los 600 alumnos del único colegio público de infantil y primaria de la localidad.
Los músicos tocaron primero para los niños de Primaria, que se abalanzaron hacia las puertas tan pronto como éstas se abrieron. En este caso la música no amansó a las fieras y hasta el director tuvo que intervenir para pedir calma y sosiego. A continuación la banda se desplazó en pasacalles a la zona donde esperaban los más pequeños, momento que algunas profesoras aprovecharon para formar en escuadra y "marcar el paso" tal y como se hace en los desfiles de las Fiestas de Moros y Cristianos.
Entre los niños de Infantil hubo algún que otro lloro pero los músicos tocaron más fuerte para evitar el "llanto contagioso". El fenómeno "flautista de Hamelín" en versión monfortina y sin ratones de por medio volverá a repetirse el próximo curso. Decidido está.