J.H.
El concejal de Atención Urbana, Andrés Llorens, aclaró ayer que pese al "aumento puntual" de la llegada de basuras de municipios de Valencia a la planta de Alicante la entrada de desperdicios de otras poblaciones ha descendido en lo que va de año un 43% con respecto al mismo periodo del año pasado. Con este dato quiso responder a la denuncia que realizó anteayer la concejala socialista Carmen Sánchez Brufal, quien manifestó que Alicante se está convirtiendo en "la ciudad de las basuras" después de que en julio el edil emitiera dos decretos que autorizan, según los socialistas, la llegada a Alicante del 95% de las basuras de la provincia de Valencia.
Según Llorens, "el aumento del número de municipios valencianos que tratan en Alicante sus residuos responde a una acción puntual, hasta que se completen las infraestructuras necesarias que les permitirán asumir su tratamiento". El concejal recordó que existe un principio de solidaridad entre municipios que la edil del PSOE "parece ignorar".