ANA MUELAS
El periodo de seis meses estipulado para la renovación del pavimento de la Explanada de Alicante comenzó ayer. Collares, pulseras y demás caprichos se encuentran desde ayer apilados y envueltos en papel dentro de cajas y dispuestos para el traslado hoy de las 32 casetas desde la zona sur de la avenida (plaza Canalejas) hasta la zona norte (Puerta del Mar).
Aunque las máquinas no empiecen a esquivar las palmeras de la Explanada hasta la próxima semana, los miembros de la Asociación de Vendedores mantendrán cerrados sus pequeños negocios hasta el sábado, o hasta el viernes "si ocurriera un milagro", así lo ha manifestado el presidente de la asociación, Wilton Damus.
Aunque en un principio el proyecto de renovación del mosaico de la Explanada incluido en el Plan E estuviera previsto para principios de marzo, a petición de los comerciantes afectados se retrasó hasta septiembre. De modo que no les perjudicaría durante el periodo estival. A cambio, la asociación de vendedores se comprometía a que el día 7 de septiembre las casetas debían estar retiradas de la zona sur del paseo. Ahora, los vendedores se plantean quién costeará los 20.000 euros que supone el traslado y confían en que sea la Concejalía de Ocupación de la Vía Pública quien lo subvencione.
Mientras que desde esta concejalía se asegura que ya se había pactado con la asociación que se llevarían a cabo exenciones fiscales de las tasas municipales por las molestias causadas. El concejal de Atención Urbana, Andrés Llorens, acudió ayer a la Explanada para supervisar el inicio de un proyecto que considera de "gran importancia y magnitud".