F. J. B.
La masificación y el impacto ambiental en muchas zonas turísticas en los años del "boom" del ladrillo han provocado una pérdida de imagen de la Costa Blanca en muchos países emisores de turistas. Los investigadores de la UA advierten de que este modelo de turismo residencial se está reproduciendo en los pueblos del interior de la provincia. Municipios en los que, pudiéndose optar por fórmulas más acertadas, como el turismo rural o activo, optan por la construcción de chalets, por lo que con el tiempo sufrirán los mismos problemas que en la costa, según advierte Tomás Mazón, director del congreso.
Los organizadores del congreso alertan, por otra parte, de que el turismo residencial genera muchos ingresos y puestos de trabajo durante la construcción de las viviendas, pero apenas incide en la creación de empleo en los alumnos que cursan Turismo. La ocupación de estas viviendas sólo se da uno o dos meses al año, y el gasto se dirige, sobre todo, a los supermercados de la zona. Tomás Mazón describe este modelo como "falsamente turístico. Se ha sustituido aquello de "sol, sun y sea" por las tres pes "playas, paseo y pisas", subrayó el sociólogo de la Universidad de Alicante.