PERE ROSTOLL
El secretario general del PSPV, Jorge Alarte, certificará hoy lo que a lo largo de los últimos meses se había convertyido en una evidencia: que su "alter ego" en Ferraz es, hoy por hoy, José Blanco, vicesecretario general del PSOE y ministro de Fomento, frente a Leire Pajín, número tres de Ferraz y la dirigente que optó por poner buena parte de los votos de los socialistas de Alicante en el cesto de Alarte durante el congreso en el que éste, hace ahora un año, se alzó con la dirección del PSPV por apenas veinte votos frente al alcalde de Morella, Ximo Puig.
La visita de José Blanco a Valencia no se limitará a la agenda institucional -encuentro con empresarios o con la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá- sino que el también ministro de Fomento ha optado por escenificar su estrecha relación con Alarte acudiendo a la sede de los socialistas valencianos en la calle Blanqueries para participar en un encuentro de la dirección del PSPV. La convocatoria -en la que, en principio, únicamente se hablará de infraestructuras para la Comunidad- tiene, de cualquier manera, un mayor calado. Se produce justo en el momento en el que las relaciones entre Alarte y Pajín se han agriado notablemente y cuando el pulso entre el secretario general de los socialistas valencianos y los seguidores de la número tres del PSOE -atrincherados en la dirección provincial de los socialistas alicantinos- es más intenso a cuenta, entre otras cosas, de la negativa del líder del PSPV a la moción de censura de Benidorm.
De esta manera, José Blanco, que tiene presidirá la ejecutiva en sesión extraordinaria, certifica su respaldo total y absoluto a Alarte justo en el momento en el que la figura del secretario general del PSPV ha sido cuestionada por los afines a Leire Pajín que, incluso, como se recordará, llegaron a amenazar al máximo responsable de los socialistas valencianos con forzar la convocatoria de una elección interna -un proceso de primarias- para designar al candidato a la presidencia de la Generalitat en los comicios de 2011.
Por otra parte, la dirección del PSPV inició ayer el curso político con un encuentro en el que, entre otras cosas, se criticó con dureza la proliferación de barracones y prefabricadas en los centros educativos; se analizó las consecuencias del nuevo brote de legionela registrado en la localidad de Alcoy; y el anuncio de un nuevo plan de inversión del Gobierno.