DAVID NAVARRO
El 51% de las personas que desarrollaron el sida en la Comunidad Valenciana entre el año 2004 y el primer semestre de 2009 conocieron que estaban infectados con el virus del VIH "tarde" o "muy tarde", según un informe de la Conselleria de Sanidad, lo que reduce de forma considerable las posibilidades de tratamiento y la calidad de vida de los enfermos.
Los especialistas consideran que el diagnóstico es tardío cuando entre la detección del VIH y la aparición de las primeras enfermedades oportunistas transcurre menos de un año. Sin son menos de dos meses, el diagnóstico es muy tardío.
El responsable del Registro de Casos de Sida de la Comunidad, Alberto Amador, relaciona directamente esta demora en la aplicación del tratamiento con la elevada letalidad que todavía presenta la epidemia en la Comunidad. Aunque desde la aparición de los antirretrovirales, en los años noventa, los médicos tienden a considerarlo como una enfermedad crónica y el porcentaje de defunciones ha descendido notablemente, lo cierto es que el 31,4% de los pacientes diagnosticados en la autonomía desde el año 2004 ya ha fallecido. Se trata de una cifra demasiado elevada, según Amador.
Para el doctor Francisco Jover, de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital de Sant Joan, el problema es que la infección "se ha universalizado", ya no se circunscribe sólo a determinados grupos de riesgo, como los usuarios de drogas por vía intravenosa o los usuarios de la prostitución, por lo que cualquiera puede ser portador del virus. En consecuencia, la "sospecha diagnóstica" es más complicada. Es decir, que los médicos tienen más difícil relacionar determinados síntomas con una posible infección por VIH y las pruebas se prescriben más tarde, según Jover.
Así, el número de diagnósticos tardíos se eleva hasta el 75% en el caso de los pacientes mayores de 50 años, según los datos de la Conselleria, porque nadie tiende a pensar que una persona entrada en años realice prácticas de riesgo. Lo mismo ocurre en el caso de las transmisiones por vía heterosexual, donde el porcentaje es del 65%. Por el contrario, entre los adultos de 30 a 39 años sólo el 37% descubre que es portador del virus con retraso. La detección precoz también es una de las principales armas para frenar la cadena de contagio del sida.