JESSICA F. PEÑA / P. CERDÀ
Julián Alarcón era muy conocido en Massamagrell, su localidad natal y donde un toro acabó con su vida durante los festejos el sábado por la noche. El toro corneó dos veces a la víctima, que fue trasladada de inmediato al hospital donde le intervinieron de urgencia, pero los médicos no pudieron salvar su vida. Con él ya son tres los fallecidos este verano en espectáculos taurinos.
Juli, como le conocían en el pueblo, era aficionado a salir a las vaquillas y participaba en todos los actos relacionados con los toros en Massamagrell, según comentó ayer la hermana del fallecido, Mari Carmen. "Nunca nos llegamos a imaginar que podía pasar algo así", relató tras enterarse de la noticia. Otro familiar sí consideró la posibilidad de que algo grave le ocurriese alguna vez "porque ya se sabe, si te arrimas a un toro puede pasar cualquier cosa".
Según explicó una testigo, Rosa Ruiz, los miembros de la peña Els Jovens le increparon hasta en tres ocasiones para que saliera del recinto "ya que el hombre no estaba en condiciones, no iba muy bien", pero el vecino no hizo caso. En el momento de la cogida "Juli iba a darle un pase al toro, en ese momento se cayó al suelo y el astado fue a por él", relató la mujer que presenció la cornada. Los aficionados que se encontraban en la zona gritaban a Juli que no se moviera. "¡No te levantes, no te levantes!". Todos los que estaban en la calle Primero de Mayo pensaron que no saldría de ésta, según la misma fuente. El toro le empitonó y le dio dos volteretas en el aire. La sangre le cubrió todo el cuerpo, pues recibió dos cornadas muy graves: una en la zona abdominal con rotura de la bolsa intestinal y otra en el abductor de la pierna derecha, según fuentes policiales.
Julián Alarcón tenía 42 años, era viudo y deja un niño pequeño. Ya había estado a punto de perder la vida en 2007, cuando fue corneado también por un astado durante los festejos taurinos de su localidad natal, Massamagrell.