ÁFRICA PRADO
La Conselleria de Bienestar Social ha elaborado un borrador del "Plan Integral para la atención a personas con discapacidades persistentes por enfermedad mental", con el que pretende regular la atención a este colectivo, que contempla unas ratios de asistencia muy superiores a las actuales y que admite que sería necesario triplicar los recursos existentes en la provincia de Alicante.
En concreto, el nuevo plan contempla que en la provincia hay un déficit de 1.900 plazas en centros de atención diurna, centros residenciales o centros específicos de enfermos mentales (CEEM) y viviendas tuteladas, de acuerdo con las nuevas ratios establecidas. El borrador, que fue remitido en mayo a las asociaciones de familiares de enfermos mentales, apunta que la incidencia de las discapacidades persistentes por enfermedad mental en la población es de 0,30 por 1.000, por lo que la población afectada se sitúa en 15.000 personas, aunque las asociaciones elevan al 7 por 1.000 las personas con enfermedad mental.
Las ratios del documento -30 camas en centros residenciales (CEEM) por cada 100.000 habitantes; 10/20 plazas en viviendas tuteladas o minirresidencias y 100/120 plazas en centros de atención diurna (que incluyen los centros de día y los CRIS, centros de rehabilitación e inserción social)- reflejan que serían necesarias 2.647 plazas en la provincia, según las estimaciones más bajas del Grupo Socialista en las Cortes Valencianas. Si a esa cifra se le restan las 655 actuales, faltarían 1.992. El plan incluye previsiones de inversión hasta el año 2015, aunque no especifica en qué lugares ni centros.
Las previsiones superan ligeramente las del plan anterior de 2001/04, que tampoco se ha cumplido en estos años. Ello lleva a la diputada socialista Rebeca Soler a restar credibilidad al plan de Bienestar Social, una conselleria "experta en incumplir planes -apunta- porque el de 2001 no se ejecutó y no se ha hecho nada. Si el anterior ni siquiera se ha cumplido ¿cómo vamos a pensar que se cumplirá éste?". Soler añade que las cifras "hablan por sí solas y ponen encima de la mesa el déficit de recursos existentes" tras añadir que el plan también "supone un retroceso al no estar contemplado específicamente un recurso como es el CRIS". Soler reclama a la nueva consellera, Angélica Such, "que muestre sensibilidad, deshaga el entuerto de su antecesor, Juan Cotino, y recomponga la situación".
A su vez, CC OO en l'Alacantí apunta que con los anteriores incumplimientos en salud mental de la Generalitat, "no tiene sentido planificar servicios atendiendo sólo la problemática de la discapacidad que la enfermedad mental genera sin identificar necesidades". El sindicato cree que la prevención brilla por su ausencia, así como la coordinación sanitaria, y cree que la previsión presupuestaria "carece de rigor".