VICTORIA BUENO
Se han quedado sin gimnasio. La dirección del Instituto Bahía Babel de Alicante busca instalaciones deportivas adecuadas para que los 400 alumnos del centro no pierdan este curso las clases de Educación Física pero, en cualquier caso, se verán obligados a salir a la calle para poder cumplir con esta asignatura.
Las obras de ampliación y adecuación del instituto a la normativa legal, largamente esperadas durante los veinte años de existencia del centro, han comenzado este verano a buen ritmo pero la primera de las consecuencias no ha sido tan positiva porque el gimnasio ha desaparecido hasta que acabe la nueva construcción en dos cursos escolares.
Desde la Conselleria de Educación, conocedores de la irregular situación, apuntaron ya en el mes de julio en que comenzaron las obras que "este tema se solventará", pero a las puertas de empezar las clases, el próximo día 15 de septiembre, los alumnos del IES Bahía Babel no tienen dónde dar gimnasia.
Con el propósito de adelantar la farragosa burocracia que obliga al centro a esperar a que desde la Conselleria se pongan en contacto con el Ayuntamiento y éste a su vez con la dirección del centro para tratar de buscar centro deportivo a estos alumnos, el equipo directivo se ha personado por propia iniciativa en el Consistorio y ha iniciado las gestiones necesarias para tratar de que los estudiantes no pierdan ni un día de clase.
Las conversaciones con la edil de Deportes, Isabel Fernández, apuntan a que algunas de las clases podrán impartirlas en el pabellón cubierto de Florida-Babel aunque la solución no está cerrada porque el instituto necesita instalaciones desde las 9 de la mañana hasta las 2 de la tarde, todos los días, y no resulta fácil conjugarlo con la demanda vecinal del pabellón.
En el instituto son conscientes de que este curso la Educación Física se va a dar a "salto de mata" porque las fases en que se ha dividido la ampliación del centro han eliminado este curso el gimnasio y ocupado el patio con el nuevo edificio en obras para los bachilleratos. El curso próximo, con el nuevo edificio acabado y prefabricadas por instalar, alumnado y profesores desalojarán el actual centro para que también sea objeto de una reforma integral durante la segunda fase.
Aseguran desde el centro que la seguridad del alumnado que convivirá con las obras durante al menos dos cursos está garantizada y que únicamente han solicitado taparlas con lonas para que no sirvan de distracción a los estudiantes durante el recreo, que se ha trasladado al huerto.