REPORTAJE. UN ROBO FRUSTRADO
J. A. RICO
Entró por la puerta de un supermercado con una pistola en mano y se marchó sin botín por razones desconocidas. Sucedió a última hora de la tarde del viernes en el barrio de San Gabriel y la Policía Nacional investiga lo sucedido, que parece ser no pasó de un intento de robo con intimidación que dejó encerradas a las dos empleadas del comercio, retenidas contra su voluntad.
A punto de cerrar el supermercado Lidl de la calle Ramón Gómez Sempere, un hombre irrumpió blandiendo un arma de fuego con la que amenazó a las dos empleadas que quedaban allí, según informaron ayer fuentes del Cuerpo Nacional de Policía de Alicante.
El objetivo era aprovechar que a esa hora ya había poca actividad, a punto de cerrar, y era el momento de hacer caja. El ladrón las amedrentó y las encerró en una estancia del supermercado, para se supone poder actuar con más libertad en el establecimiento, saquearlo y darse a la fuga con el botín. Pero no fue así.
Las empleadas del comercio no han echado en falta nada del establecimiento, ni dinero ni ningún producto. Nada de nada.
Por ello se sospecha que el delincuente se asustó ante la posibilidad de ser descubierto y se dio a la fuga sin llevarse aparentemente nada.
El Cuerpo Nacional de Policía se personó en el lugar de los hechos para tomar huellas y abrir una investigación de lo sucedido, sin que anoche se hubiera detenido al asaltante frustrado, según señalaron las mismas fuentes.
Del mismo modo se desconoce si el arma que llevaba el ladrón era auténtica o por el contrario se trataba de una pistola simulada. Se sospecha que podría tratarse de un delincuente habitual de la zona.