J. A. M.
El plan piloto que se está aplicando en Alicante para reconciliar a los delincuentes con sus víctimas ha logrado un 44% de acuerdos entre las partes en sus dos primeros años de funcionamiento. El Consejo General del Poder Judicial ha propuesto este año una ley que regule la mediación penal para reducir el número de juicios. Se estima que la extensión de estas vistas a todos los juzgados de la ciudad de Alicante podría evitar cerca de 300 procesos al año.
De un total de 34 asuntos que han llegado a la oficina de Medidas Alternativas de la Audiencia, en quince se logró un acuerdo entre las partes y que el acusado pagara la indemnización a su víctima antes del juicio. En ocho asuntos no se pudo cerrar un acuerdo. En el resto de casos, no se pudo acabar el caso porque una de las partes estaba en paradero desconocido.
La mediación penal es un sistema ideado para personas que han cometido su primer delito y se trata de hechos leves. Impagos de pensiones, agresiones entre hermanos, lesiones, o apropiación indebida es el tipo de casos que suelen llegar a la oficina. El juzgado de lo Penal número 2 de Alicante está desarrollando el plan en colaboración con la Audiencia, seleccionando los casos donde es posible la mediación. El personal de la Audiencia es el que se encarga de ponerse en contacto con el acusado y el perjudicado y tratar de negociar el acuerdo. El pacto pasa porque el acusado pida perdón a su víctima y pague la indemnización. La Audiencia está satisfecha con el programa y quiere que se generalice a todos los juzgados de lo Penal.