REDACCIÓN
Las multas por los excesos de velocidad son sólo efectivas para conductores que residen en España. "Los extranjeros pueden ir a la velocidad que les dé la gana cuando pasan junto a un radar estático porque no hay agentes para dar el alto", aseguraron fuentes de la Asociación Unificada de la Guardia Civil. Además, las mismas fuentes añadieron que la Administración española "no puede reclamar el dinero en otros países. Los extranjeros lo saben y abusan de la velocidad porque son conscientes de que nadie les va a parar".
Los radares de la Guardia Civil de Tráfico dan a los conductores un margen de once kilómetros en autovía y de diez en carreteras convencionales antes de saltar. Fuentes policiales precisaron que "en las autovías y autopistas donde el límite es de 120 kilómetros se empieza a sancionar a partir de 131 kilómetros. Antes se dejaba más margen -138 kilómetros por hora- pero cada vez los aparatos son más precisos". La DGT quiere continuar afinando el límite en los próximos meses.
Control por tramos
Los colectivos que representan a los efectivos de la Benemérita en la Comunidad Valenciana consideran que no tiene mucho sentido el actual sistema de radares fijos porque "los conductores saben donde están, frenan en ese punto y después vuelven a coger velocidad". Por este motivo, los agentes destinados en la Guardia Civil de Tráfico están convencidos de que la solución es el sistema que quiere implantar la DGT por el que se instalarían controles de velocidad por tramos completos.