MANUEL DOPAZO
El hallazgo casual de restos humanos en las obras de rehabilitación de las naves de la Antigua Fábrica de Tabacos ha obligado al Ayuntamiento a la inmediata paralización de los trabajos en la zona del descubrimiento y a comunicarlo al juzgado de guardia para que abra las oportunas diligencias. En estos momentos se desconoce por completo su origen aunque se baraja la posibilidad de que se trate de una fosa común con cadáveres de una epidemia del siglo XIX.
Los huesos han aparecido durante los trabajos de perforación que se llevan a cabo por la mercantil Obrascon Huarte Lain en la superficie de una de las tres naves en rehabilitación para la instalación de la red de saneamiento de unos futuros aseos. Los restos se han detectado nada más retirar el enlosado que sirve de pavimento.
La localización de los restos fue comunicado de inmediato por la constructora al Patronato Municipal de Cultura, responsable de las obras, cuyo titular, Miguel Valor, lo puso en conocimiento del juzgado de guardia, siguiendo instrucciones del arqueólogo municipal, Pablo Rosser.
En estos momentos el Ayuntamiento está a la espera de lo que determine el juzgado de guardia para intervenir en el lugar del hallazgo. A este respecto, el arqueólogo municipal ha emitido un informe en el que señala que deberá procederse a una excavación arqueológica de la zona para determinar el origen de estos restos.
A falta de estudiar los huesos hallados, Rosser baraja la hipótesis de que se trate de una de las fosas comunes que se sabe que se excavaron en esta zona para enterrar los numerosos muertos con motivo de la epidemia de fiebre amarilla que asoló la ciudad a principios del siglo XIX. Esta hipótesis se apoya en que los huesos hallados pertenecen a varios cadáveres.
Se da la circunstancia de que previamente a estas obras se llevaron ya a cabo sondeos arqueológicos precisamente para intentar localizar las fosas comunes, pero sin resultados positivos. El arqueólogo municipal está a la espera de la autorización del juzgado de guardia para actuar y determinar si se trata de restos humanos arqueológicos o no. En el primer caso el asunto se archivaría y en el segundo el juzgado proseguiría las diligencias.