J. E. M.
Por enésima vez en el último año, el presidente nacional del PP volverá a Valencia el próximo 4 de septiembre para protagonizar un acto público de su partido. Esta vez, Mariano Rajoy ha elegido la capital autonómica para abrir el curso político con una novedosa cena-mitin en la plaza de toros de Valencia, escenario-talismán de los populares valencianos. La iniciativa, que tiene todos los visos de un acto de desagravio a Francisco Camps por sus tribulaciones con el "caso Gürtel", tendrá lugar justo un mes después del archivo de la causa judicial contra el jefe del Consell y una vez ratificado por Rajoy como candidato a la presdiencia de la Generalitat para las elecciones de 2011.
Mientras Camps cocina la inminente remodelación de su gobierno, el líder nacional del PP vuelve al Cap i Casal para arropar al jefe del Consell como ya ha hecho en anteriores ocasiones, sobre todo desde que el presidente de la Generalitat cerró filas con Rajoy en el congreso nacional de hace un año.
Con energías renovadas desde que también fuera exonerado por el TSJ en el "caso Gürtel", el secretario general del PPCV y lugarteniente de Camps, Ricardo Costa, fue ayer el encargado de anunciar la visita tras el consejo de dirección de los populares valencianos: "Rajoy es el líder nacional que más veces ha visitado la Comunitat en 2009. Una vez al mes en lo que va de año ha estado en la Comunitat, y esto pone sobre la mesa que para Rajoy el ejemplo de política y de políticos lo tiene el PPCV, esta Comunitat y el presidente Camps".
Tras insistir en que el PP regional es el modelo a seguir para Rajoy, Costa adelantó que el líder nacional hablará en Valencia de financiación de infraestructuras y de agua. "De lo que quieren oír hablar los valencianos", añadió, "de bajar los impuestos y no de subirlos y de respetar los principios constitucionales". En la misma línea de confrontación con el Ejecutivo central de los últimos meses, el secretario general del PP agregó que Rajoy no vendrá a Valencia "a darnos palmaditas en la espalda, sino que viene porque piensa que tiene que estar aquí ante los ataques injustificados que el Gobierno de Zapatero está haciendo en financiación, en agua, en infraestructuras y en seguridad a esta Comunitat". "Vuelve para acallar con su presencia a esa troupe inquisitorial que se está planteado por parte del Gobierno contra la Comunitat", recalcó.