IGNACIO CABANES
Irina C., la mujer víctima de malos tratos acusada de matar a su marido en la localidad valenciana de Real de Montroi, no pudo evitar que se le saltaran las lágrimas al conocer el auto del juez. El magistrado del juzgado de Instrucción número dos de Picassent dictó ayer su ingreso en prisión, comunicada y sin fianza, acusada de un delito de homicidio, a instancias de fiscal, pese a que la mujer reiteró ayer que actuó en defensa propia.
Tras tomar declaración a la acusada y a otros tres testigos, el fiscal consideró que hay indicios de intencionalidad de matar, hecho que unido al riesgo de fuga hicieron que solicitara su ingreso en prisión sin fianza. No obstante, la letrada de la defensa alegó que su cliente actuó en legítima defensa, ya que el ahora fallecido, con antecedentes por malos tratos, intentó agredirla. De ahí que haya solicitado la libertad condicional.
La acusada relató ante la magistrada lo sucedido la noche del crimen y algún episodio de violencia por parte de su marido, de quien reconoció que tenía miedo.
Según la mujer, el domingo por la noche estuvieron bebiendo en el piso que compartían en Real de Montroi. La mujer declaró que a media noche su marido comenzó dar muestras de estar borracho y se puso agresivo con ella. En un momento dado de la discusión, Aurel tiró un vaso al suelo. La mujer, temiendo una nueva paliza por parte de su pareja, según relató ante el juez, corrió a refugiarse en la cocina. Su marido fue tras ella con ánimo de agredirle, según el testimonio de la mujer. Irina cogió un cuchillo de la cocina y lo esgrimió en horizontal contra su marido para, según ella, protegerse de su maltratador.
"No te acerques a mí o te voy a cortar", advirtió a su presunto agresor antes de que éste se abalanzara sobre ella, según fuentes próximas al caso. No obstante, Aurel no hizo caso a sus amenazas y se abalanzó sobre su mujer y fue apuñalado mortalmente.