JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ
Un gorrilla de Alicante ha sido detenido en el centro de la ciudad por destrozar presuntamente un coche tras una discusión con su conductor, según confirmaron a este diario fuentes judiciales. Los hechos ocurrieron el pasado fin de semana en las inmediaciones del Parque de Canalejas. Los daños que sufrió el vehículo ascienden a la cifra de 5.000 euros, lo que da una idea de la violencia con la que actuó el detenido. Este quedó ayer en libertad con cargos, acusado de un delito de daños. Vecinos de la zona aseguraron que ayer mismo por la tarde ya estaba en las inmediaciones del parque otra vez.
La víctima había aparcado su vehículo al inicio del céntrico parque el domingo por la tarde, cuando apareció el gorrilla exigiéndole dinero a cambio de vigilarle el coche. Según las mismas fuentes, al negarse éste a abonar nada, el posteriormente detenido se subió al capó del coche y comenzó a dar saltos sobre él hasta que fue arrestado. Otros vecinos señalaron que también la había emprendido a golpes con el turismo.
El juez de guardia dejó ayer en libertad con cargos al detenido, acusado de un delito de daños. Las fuentes consultadas por este diario precisaron que no se podía acordar el encarcelamiento porque para el delito cometido sólo se prevé una pena de multa. La prisión sólo correspondería en el caso de que sea condenado y no pague la sanción.
Por su parte, el presidente de la Audiencia, Vicente Magro, convocará en septiembre una reunión de todos sus magistrados para unificar criterios sobre la problemática legal de los gorrillas. "Desde mi punto de vista, si la Policía les emplaza para que se marchen, están cometiendo una falta de desobiencia si no hacen caso a ese requerimientro", dijo a preguntas de este diario.
El pasado mes de junio el Ayuntamiento de Alicante se unió a los jueces para combatir conjuntamente a los gorrillas. El sistema que utilizan es el de condenar a los acusados por una falta de desobediencia e ingresarlos en prisión en caso de que no paguen. La medida no se está llevando a la práctica mientras que jueces y fiscales se responsabilizan mutuamente de la situación.
Desde el ministerio público se sostiene que hay juzgados que archivan las denuncias automáticamente porque no ven que los hechos constituyan delito. Otros magistrados recuerdan que en un mismo día han pasado a disposición judicial hasta veinte gorrillas y todos ellos quedaron en libertad porque el fiscal no pidió prisión. Las fuentes consultadas por este diario señalaron que no hay un criterio unánime. A la hora de la verdad, sólo tres juzgados de los nueve que tiene Alicante están aplicando este plan contra los gorrillas. Mientras, la Fiscalía todavía no ha dado ninguna instrucción genérica sobre la problemática de los gorrillas. El fiscal jefe de Alicante, Juan Carlos López Coig, aseguró que este era un punto que iba a llevar a la próxima junta de fiscales que se celebrará el mes de septiembre para unificar criterios.
Otros representantes del ministerio públco explicaron que se han recurrido ante la Audiencia centenares de autos de magistrados de Alicante que archivaban causas contra gorrillas. "Quizá sería bueno que la Audiencia se pronunciara para que se unificaran criterios", señalaron estas fuentes.