ANA MUELAS
Viven, literalmente, en una furgoneta. Son un matrimonio y cuatro niños, y los seis se las apañan para dormir sobre un colchón dentro de la "furgona" aparcada en una placita del barrio José Antonio en Alicante, cocinar en unos fogones colocados a la sombra del árbol más cercano y buscar agua donde ducharse y de la que beber.
Esta desesperante situación la padecen desde hace un mes y medio Francisca Moreno y su marido, que confiaban en acceder a una vivienda digna después de haber hecho la solicitud al Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA). Francisca explica que presentaron toda la documentación pertinente dentro del plazo convenido y tal como debían, pero que su petición fue denegada debido a no haber presentado toda la documentación.
Por aquel entonces la familia vivía bajo el techo de la casa de su cuñado. Ellos y doce personas más. Pero era una casa con urinario, ducha y cocina donde, aunque "apretujaicos", convivían los 18, explica Francisca. Una fuerte discusión con otros miembros de la familia les dejó a la pareja y sus cuatro hijos en la calle, y el único sitio donde refugiarse resultó ser la vieja furgoneta.
Por ahora se las están arreglando con ayuda de los vecinos y de algunos parientes, pero la madre de la familia teme más que nada la llegada del invierno y el frío, ya que el más pequeño de sus hijos, Javi, de tres años, padece bronquitis crónica. Hasta ahora han acudido al Defensor del Pueblo y a las oficinas del IVVSA para seguir reclamando un hogar y justificar que sí presentaron toda la documentación. Ahora esperan a que les den una contestación.