REPORTAJE. FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS
A. V.
El barrio alicantino de Altozano celebró ayer el día más importante de sus fiestas de Moros y Cristianos en honor a la Virgen de la Asunción al celebrarse el 15 de agosto la festividad de la patrona. Así, toda la jornada de ayer estuvo dedicada a rendirle homenaje: desde el mediodía hasta bien entrada la noche, Altozano se dedicó por completo a honrar a su patrona.
A las doce de la mañana se celebró la misa festera: no faltó el bautizo de una niña Zíngara, -el tradicional bautizo festero con el uniforme de la comparsa, un acto que convierte al recién nacido en miembro de la Iglesia y de su comparsa a la vez -, ni tampoco la ofrenda de bienes imperecederos a la patrona. El arroz, leche, galletas y demás productos básicos recogidos serán llevados hoy al Cottolengo, en beneficio de las personas necesitadas del centro.
A última hora de la tarde, aprovechando la caída de un sol feroz que elevó la temperatura de las calles del distrito sobre los 40 grados durante la tarde, se celebró la salida de la procesión de la patrona. Desde la Plaza de América, los festeros de la comparsa cristiana Rey Don Jaime abrieron la marcha con la talla de brazos abiertos de la Asunción sobre sus hombros. Minutos más tarde, la comitiva -formada por unos 500 participantes- se detenía para que la talla de la favorita de los vecinos recibiera la ofrenda floral.
Tras haber realizado su salida de la parroquia de San Pablo, la imagen de la Virgen de la Asunción recorrió el barrio con el apoyo también de tres centenares de vecinos. Aproximadamente dos horas y media más tarde, toda la comitiva contemplaba un castillo de fuegos artificiales en la inmediaciones del estadio de fútbol Rico Pérez.
Fue la última jornada religiosa de las fiestas de Moros y Cristianos del distrito alicantino, que se despide hoy de sus días grandes con la visita al Cottolengo, a las 12 horas del mediodía y con la celebración a las 21 horas de la Retreta o desfile humorístico con todas sus comparsas.