S. E.
La subdelegada del Gobierno en Alicante, Encarna Llinares, aseguró ayer que "la provincia es segura" y que desde el Ejecutivo "se realiza un gran esfuerzo" en este ámbito. La dirigente socialista realiza estas declaraciones después de que este diario hiciera público ayer un informe de la Dirección Adjunta Operativa de la Guardia Civil que sitúa a Alicante a la cabeza del país en delincuencia y que revela que desde enero hasta abril se produjo un aumento de las infracciones y una bajada de los casos resueltos.
La subdelegada alega que teniendo en cuenta los datos de los meses de mayo y junio "se ha producido un descenso de las infracciones penales [faltas y delitos] del 0,1% en el primer semestre con respecto al mismo periodo del año anterior y los delitos han bajado un 1,3% al tiempo que han aumentado un 7,6% las detenciones". Sin embargo, reconoce que la resolución de casos en ese periodo ha descendido al esclarecerse "un 26,35%" de los mismos en el periodo 2009 frente al "26,59% de 2008", pero matiza que la provincia está sujeta a un aumento de la población que no experimentan otras. En su opinión, "la Guardia Civil realiza un buen trabajo y para el Gobierno es una prioridad la seguridad, por lo que desde 2004 hemos aumentado un 40% los efectivos y se ha reducido la tasa de criminalidad". Llinares, no obstante, considera que la situación "siempre es mejorable".
El informe al que se refiere Llinares analiza el mes de abril de 2009 y recoge los datos desde que arrancó el año. En ese periodo, la Guardia Civil sitúa a la provincia a la cabeza en delincuencia de todo el país, junto con Madrid y Valencia, con un aumento del 0,21% y a la cola en resolución de casos con un 25,7% de esclarecimientos, un 0,46% menos que en periodo anterior. Estos resultados, que durante el mes de abril fueron peores, son para la Asociación Unificada de la Guardia Civil un reflejo de "la falta de medios" se encuentra detrás de la baja resolución de casos. Mientras, la subdelegada del Gobierno considera que las cifras mejoran al añadir los datos hasta junio y considera que "sacar de contexto las cifras es alarmista".