MANUEL DOPAZO
Las obras del estacionamiento municipal que han provocado las grietas en el Castillo y han cortado un acceso al barrio de Santa Cruz fueron paralizadas por la Conselleria de Cultura mediante una resolución que fue comunicada a la Gerencia Municipal de Urbanismo el 7 de julio pasado. Por tanto, de haberse cumplido la orden, las grietas en el Castillo no se hubieran producido. Los trabajos, sin embargo, no llegaron a paralizarse porque, según el Ayuntamiento, la resolución de Cultura estaba equivocada ya que sí se había pedido la autorización, aunque al parecer el expediente del proyecto se traspapeló.
La resolución de la Conselleria de Cultura la firmaba su directora territorial, Concepción Sirvent Grau. En el texto de la misma se indicaba que un informe de la Unidad de Inspección de Cultura advierte que las obras para la construcción de un edificio en la ladera de poniente del Benacantil, calle Teniente Daoíz, "carecen de la autorización correspondiente".
En el documento se recuerda que este tipo de obras, que afectan a monumentos o sus entornos, precisan la autorización expresa de la Conselleria de Cultura, que debe ser previa a la licencia de obras municipal, según establece la Ley del Patrimonio. Sin embargo, añade el escrito, esta "autorización no ha sido solicitada hasta la fecha, lo que confiere carácter de obra ilegal" a esta actuación promovida por la Gerencia Municipal de Urbanismo a través del Patronato Municipal de la Vivienda.
Como consecuencia de la infracción cometida, la resolución ordena "la inmediata paralización con carácter cautelar de las obras, las cuales no podrán ser reanudadas mientras no se obtenga autorización, para lo que se deberá presentar el correspondiente proyecto por triplicado en estas oficinas". Cultura advierte en su escrito que "la infracción denunciada puede ser objeto de sanciones" e informa que "con independencia de la resolución final que se dicte" se concede al Ayuntamiento diez días para que "manifieste lo que estime conveniente".
La orden de Cultura fue recibida con sorpresa y asombro en el Ayuntamiento, ya que desde el Patronato de la Vivienda se asegura que se había pedido la autorización, cumpliendo con todos los requisitos. Las gestiones efectuadas a continuación por el gerente del Patronato, Gaspar Mayor, lograron que finalmente el asunto se aclarara. Al parecer, el proyecto municipal se había traspapelado en las dependencias de Cultura.
Además, cumplido el trámite de la entrega del proyecto y transcurridos más de seis meses desde la misma, se considera que las obras están autorizadas por silencio administrativo, según añade Gaspar Mayor.
Por tanto, en el Ayuntamiento están tranquilos y convencidos de que lo correcto era continuar las obras, pese a la orden de paralización y a pesar de las grietas en la muralla del Castillo.