REDACCIÓN
La masificación en la prisión de Fontcalent ha sido denunciada en infinidad de ocasiones por parte de los sindicatos, que alertan de los riesgos que el hacinamiento conlleva para la seguridad de los internos y de los propios funcionarios del centro. Los trabajadores han advertido de que la cárcel fue contruida para 450 presos, pero que esa cifra ha llegado a triplicarse durante algunas temporadas. Esta situación ha provocado que se llegasen a introducir hasta tres reos por cada celda.
Las agresiones no son aisladas y controlar a todos los reclusos resulta complicado debido a la saturación y a la falta de personal, que los sindicatos calificaron de "aberrante" a primeros de año después de que Prisiones excluyera a Fontcalent del reparto de 350 interinos a pesar de su masificación.
Las protestas de los funcionarios se han extendido también al Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent para denunciar una situación similar de hacinamiento y de falta de personal que ha provocado numerosos incidentes y agresiones entre los internos y hacia el personal.