REDACCIÓN
Nuevo cierre de filas del PP en torno a su "número dos", María Dolores de Cospedal. El líder del PP andaluz y vicesecretario nacional para Asuntos Territoriales, Javier Arenas, insistió ayer en denunciar el uso político y mediático de la Policía y la Fiscalía General del Estado por parte del Gobierno, al que acusó de actuar con "absoluta impunidad" sobre la filtración de sumarios. El dirigente popular andaluz volvió a respaldar en estos términos la denuncia de la secretaria general del PP sobre el supuesto espionaje a dirigentes de su partido, incluida ella misma, y aseveró: "Lo que ha dicho De Cospedal es lo que piensa todo el PP".
Arenas insistió en que "se está haciendo un uso político y mediático de la Policía y la Fiscalía como no se había hecho nunca en los 30 años de democracia". Como último ejemplo de esta situación, el dirigente andaluz se refirió a la "discriminación y la desproporción" de las actuaciones llevadas a cabo contra responsables de su partido en Palma de Mallorca, en referencia a la denominada "operación Espada". Por ello, ha recalcado que su formación está estudiando y ultimando la presentación de denuncias tanto en los tribunales españoles como en los de la UE. "Vamos a presentar las denuncias que podamos, están en estudio, pero insisto en que lo que ha dicho De Cospedal lo piensan todos los dirigentes del PP", recalcó.
Según Arenas, el pensamiento de "todos" los dirigentes del PP es que el Gobierno utiliza de "manera sectaria" a la Policía y la Fiscalía, y denunció que "hay absoluta impunidad sobre la filtración de sumario secretos, mientras la Fiscalía se cruza de brazos".
El intercambio de acusaciones entre los dos principales partidos de ámbito nacional vivió ayer un episodio más, cuatro días después de que De Cospedal denunciara que varios altos dirigentes de su partido -entre ellos Camps y Federico Trillo- tienen los teléfonos pinchados y son objeto de "escuchas ilegales". A la falta de rectificación del Partido Popular recurrió el PSOE para insistir en la dimisión de De Cospedal, ya que acusaciones como ésas obligan a acudir a la Justicia a denunciar los hechos o a retractarse, y si no, a renunciar al cargo. La secretaria de Organización de los socialistas, Leire Pajín, lo resumió así: "Han pasado varios días y la secretaria general del PP no ha hecho ni una cosa ni la otra. El tiempo corre". Para el PSOE parece evidente que con tales palabras los populares pretenden tapar sus "escándalos de corrupción", el último en Palma de Mallorca, donde varios dirigentes del PP en Baleares han sido detenidos y posteriormente liberados.