MANUEL DOPAZO
El vivero de nuevas empresas para la actividad investigadora de la Universidad de Alicante ha iniciado la cuenta atrás para su construcción con la petición de licencia de obras en el Ayuntamiento. El que será uno de los edificios fundamentales del futuro Parque Científico Universitario centrará su actividad en las tecnologías químicas y el medio ambiente y se ubicará en la zona de ampliación del Campus. Tendrá forma de seis naves integradas y un área de despachos con un patio interior, con una superficie total edificable de 1.870 metros cuadrados.
La Universidad ha presentado en la Gerencia Municipal de Urbanismo el proyecto básico para el vivero de empresas, oficialmente denominado "Centro Incubador de Nuevas Empresas de base Tecnológica", con la finalidad de obtener la autorización del Ayuntamiento y proceder a la adjudicación y ejecución de las obras. Se trata de un proyecto clave para el futuro de la Universidad ya que su uso, según se destaca en el proyecto, será "acoger a empresas de base tecnológica surgidas de la actividad investigadora universitaria que desarrollan actividades de investigación, desarrollo e innovación tecnológica (I+D+i)". La línea principal de estas empresas de nueva creación estará centrada, según el proyecto, en "las áreas de tecnologías químicas y medio ambiente", aunque para el futuro, y en función de la demanda, se podrá abrir el campo de la actividad a nuevas líneas, previsiblemente a las tecnologías de información y de las comunicaciones, según añade el documento.
Esta edificación se construirá en la denominada "zona de ampliación del Campus Universitario", en una parcela muy cercana a la nave de apoyo y la nave de talleres del Parque Científico, ambas ya construidas. Los terrenos seleccionados tienen una superficie de 3.740 metros cuadrados, con una superficie útil de 1.540 metros.
El diseño de la edificación, que es obra del arquitecto Pablo García Fenoll, es similar al de un conjunto de naves agrupadas en un edificio de una única planta, con el volumen destinado a naves destacándose del que se reserva para despachos y oficinas, que funcionará como una especie de zócalo.
En un extremo del inmueble, a modo de zona de expansión de los despachos, se ha diseñado un patio interior, con ajardinamiento y plantación de los ejemplares de olivo adulto que actualmente existen en la parcela, como únicas especies vegetales destacables, según el proyecto.
La altura máxima de la edificación será de seis metros, cota que se alcanzará en la zona de naves, mientras que el resto de dependencias, que incluye despachos, y zonas de apoyo y de instalaciones, tendrá una altura máxima de cuatro metros.
El tamaño de cada una de las seis naves integradas en el edificio ronda los 215 metros cuadrados, mientras que el espacio para los despachos, distribuidos en dos áreas, es de 129 metros. Los 1.870 metros de edificabilidad se completan con almacenes y espacios auxiliares.