S. E.
El Patronato de la Vivienda ofreció ayer a los vecinos de las viviendas próximas a la zona del torreón dañada por las grietas la posibilidad de ser realojados temporalmente en un hotel, pero los residentes han rechazado la oferta después de que los técnicos y Bomberos les asegurasen que sus casas no corren peligro. Se trata de la segunda ocasión en la que desde el Ayuntamiento les ofertan esta opción. La primera vez fue en junio, cuando aparecieron las primeras grietas en la muralla y se produjo un desprendimiento en la ladera del Benacantil. En aquella ocasión, los residentes del barrio de Santa Cruz también rechazaron el ofrecimiento.
En el barrio la intranquilidad va a más después de comprobar cómo la grieta de 25 centímetros que se abrió de repente en el torreón se hizo más grande durante la noche. No obstante, de momento no existe peligro para ellos, como les han indicado los responsables municipales, de las obras y de los Bomberos.
Los residentes aseguraron que en una de las viviendas también apareció una nueva grieta. Los técnicos le pusieron unos testigos para comprobar si en los próximos días va a más. De momento, las obras que se ejecutan debajo del Portón se encuentran paralizadas y valladas, al igual que el perímetro de la muralla afectada por las grietas. Los residentes confían en que esta protección es suficiente, pero no son ajenos a los posibles riesgos. Los residentes consultados creen que de un momento a otro parte del torreón puede venirse abajo y, aunque todo el alrededor está protegido con vallas, no están seguros de hasta qué punto puede o no afectarles.
Saben que ese peligro de derrumbe existe porque "de lo contrario nos hubiesen dejado pasar a la zona vallada para poder recoger las motos que siguen aparcadas justo debajo", afirman.