REDACCIÓN
Este plan consistirá en incrementar los controles de velocidad en carreteras convencionales con utilización del máximo número de medios humanos y materiales disponibles, con los que, además, se pretende evitar la comisión de otras infracciones.
En la provincia, Tráfico dispondrá de cinco radares móviles y de 30 agentes diarios. A eso hay que añadir los 9 radares fijos instalados en algunos puntos programados y los radares de las policías locales que voluntariamente quieran participar en la campaña
Los tramos de carretera en los que se intensificará el control de velocidad serán aquellos en los que exista mayor siniestralidad, o aquellos otros cuyo trazado les haga susceptibles de que se produzcan accidentes como consecuencia de circular a velocidad inadecuada
La subdelegada del Gobierno en Alicante, Encarna Llinares, ha destacado la importancia de esta campaña ya que su objetivo no es otro que la reducción de la cifra de víctimas como consecuencia de los accidentes de circulación. Llinares insistió en que "es fundamental que los conductores se conciencien de que la velocidad excesiva incrementa la gravedad de las lesiones" o puede ser causa del fallecimiento.