F. J. B.
La Conselleria de Medio Ambiente tiene previsto inaugurar a final de año en el polígono de Agua Amarga la que será primera planta para el reciclaje de todos los materiales derivados de los frigoríficos, incluidos los propios aparatos. Las instalaciones estarán gestionadas por la empresa pública Vaersa. La firma pública adscrita al departamento que dirige el conseller García Antón ya ha finalizado el periodo de pruebas y el objetivo es que se reciclen 52.500 frigoríficos al año, unos treinta a la hora, según apuntaron ayer fuentes de Medio Ambiente. Los electrodomésticos procederán de los ecoparques, domicilios, comercios e industrias y la planta está preparada para tratar todo tipo de neveras.
La planta se ubica sobre una parcela de cinco mil metros cuadrados y tiene una superficie construida de 2.167 metros cuadrados distribuidos en dos plantas. Una vez que llegue el frigorífico a la instalación el proceso del reciclaje comenzará con la extracción de la mezcla de aceite y el gas CFC del circuito. A continuación se triturará el equipo. "Mediante una serie de separaciones mecánicos se consigue la separación y la posterior descarga del resto de los componentes", explicaron ayer fuentes de la Conselleria. "Durante todo el proceso se tiene conectado un sistema de ventilación en todos los aparatos a un sistema de extracción, a fin de realizar el filtrado del ambiente de trabajo evitando las concentraciones de CFG o pentanto", añadieron las mismas fuentes.
En el proceso de reciclaje de los frigoríficos, el nitrógeno sirve para dos propósitos: el nitrógeno líquido mediante su frío extremo congela el gas de efecto invernadero CFC y lo elimina del gas de escape. Además, el nitrógeno en su fase gas evita que durante la trituración de los frigoríficos se produzca una explosión de polvo.
Alemania es en estos momentos el estado de la Unión Europea con la tecnología más avanzada en el reciclaje.