S. ESCRIBANO
La provincia se mantiene como una de las puertas de entrada de la droga hacia Europa. Prueba de ello es que las intervenciones de estupefacientes no sólo no decaen, sino que van en aumento. En lo que llevamos de año, las Fuerzas de Seguridad alicantinas se han incautado de 12,6 toneladas de hachís, un 20% más que en el mismo periodo del año anterior, como se desprende de las estadísticas de la Fiscalía Antidroga de Alicante. Mientras el fiscal del área, Javier Moltó, sostiene que el incremento puede deberse a una "mayor efectividad policial", desde la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) apuntan a que "cada vez se producen más desembarcos en la costa alicantina por la falta de un control exhaustivo como el de Andalucía y Canarias", donde ya funcionan los radares del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) que todavía no han comenzado a funcionar aquí.
Para el fiscal antidroga "el volumen de intervenciones es importante, pero se corresponde con el de las provincias costeras, pues el caso de Alicante no es una excepción con respecto a otras zonas como Valencia o Málaga". Por su parte, el secretario de la AUGC, Manuel Martínez, sostiene que "la costa levantina sigue siendo una de las principales puertas de entrada de la droga" por su proximidad al Norte de África y porque el blindaje en Andalucía "desplaza" el narcotráfico hacia la Comunidad Valenciana.
Según Martínez, "sólo se interviene un 10% de la droga que entra", por lo que indica que el volumen de hachís que los narcos llegan a introducir por la provincia es muy superior a la cantidad decomisada. El representante de la AUGC asegura "existe una sospecha de que puedan estar utilizando las pateras que están llegando a la costa para desviar la atención de las Fuerzas de Seguridad y proceder a desembarcar la droga en otro punto".
Al respecto, señala que "se ha detectado que algunas de esas pateras no tienen autonomía como para haber llegado desde Argelia". De ahí la sospecha de que "las embarcaciones potentes puedan trasladarlas y a diez kilómetros de la costa las dejen para que se dirijan a diferentes puntos mientras que los narcotraficantes desembarcan la droga en otro lugar".
Los datos recopilados por la Fiscalía muestran que Vigilancia Aduanera y el Cuerpo Nacional de Policía aprehendieron un total de 8,2 toneladas de hachís en el primer semestre. Las fuentes consultadas explican que este tipo de intervenciones suelen producirse en alta mar, cuando se interceptan las embarcaciones antes de llegar a su origen. A esta cantidad hay que sumar las 4,4 toneladas decomisadas por efectivos de la Guardia Civil. En este caso, las operaciones son más frecuentes a pie de playa, cuando los narcos están desembarcando la droga.
Todas las fuentes consultadas coinciden en que cuando comience a funcionar el SIVE en la provincia -ya se están instalando los radares- se extremará el control sobre el narcotráfico y se podrá disuadir a los traficantes. Este blindaje costero consta de cuatro potentes radares que vigilarán el acceso de las embarcaciones sospechosas, pero todavía no se encuentra operativo.