P. ROSTOLL
Los desencuentros, cada vez más crecientes, entre los afines a Leire Pajín, atrincherados en la dirección del PSPV en Alicante con Ana Barceló al frente, han empujado al secretario general de los socialistas valencianos, Jorge Alarte, a abrir la mano para garantizarse nuevos apoyos e, incluso, a estrechar lazos con el grupo que, durante el congreso de los socialistas valencianos celebrado a finales del mes de septiembre de 2008, respaldó la candidatura del alcalde de Morella, Ximo Puig.
En la última jornada del congreso del PSPV ya se escucharon apuestas, especialmente entre destacados cargos del grupo que apoyó a Puig, sobre el recorrido que tendría la alianza entre Pajín y Alarte. Ambos dirigentes evitaron las hostilidades en el congreso provincial de Alicante cuando el líder del PSPV cedió y renunció a presentar una candidatura de su agrado -la que hubiera liderado Maryléne Albentosa, alcaldesa de Guardamar- para que, finalmente, fuera Ana Barceló, con el aval de la propia Pajín, la que resultara elegida para encabezar la organización en las comarcas alicantinas.
Apenas nueve meses -un parto- ha hecho falta esperar para que la alianza coyuntural haya empezado a hacer aguas. Y no por una sola vía. Los desencuentros en la toma de posición sobre el futuro de la CAM -a Alarte le parecio innnecesario que Ana Barceló se manifestara de forma tan tajante contra la fusión-; la brecha abierta sobre Benidorm con la negativa de Jorge Alarte a presentar una moción de censura frente al silencio de Pajín y el deseo de Barceló de explorar las opciones de asaltar la Alcaldía; y el movimiento de Carmen Sánchez Brufal, que alimenta la batalla sobre el liderazgo del PSPV en Alicante de cara a 2011 evidencian que la disputa entre unos y otros es, cada vez, menos soterrada.
Alarte busca otros respaldos. De hecho, no sólo elogió a Joan Lerma en la última reunión del comité nacional del PSPV sino que Joan Calabuig, un ilustre seguidor del ex jefe del Consell, será el encargado de organizar los foros que servirán de base al programa electoral de Jorge Alarte. Y, en breve, a Ximo Puig se le asignará un destacado papel en un gran debate sobre el municipalismo.