SYLVIA ESCRIBANO
Tenía mareos y náuseas. Fui al médico y me dijo que mi tensión estaba muy baja y que había sufrido un golpe de calor", relata una funcionaria de los Juzgados de Familia de Alicante que la pasada semana sufrió los efectos de las sofocantes temperaturas que registran estos dos órganos judiciales, ubicados en el Palacio de Justicia de Benalúa. Los trabajadores explican que el aire acondicionado no funciona bien y que a diario se sobrepasan los 30 grados. "Nos hemos quejado al decanto, al Tribunal Superior de Justicia y a la Conselleria, pero todo sigue igual", aseguran. "Los que también se quejan son los usuarios y con razón", pues padecen el intenso calor y los funcionarios cuentan que hace unas tres semanas una procuradora que esperaba para entrar a juicio sufrió una lipotimia.
En el edificio de juzgados de Pardo Jimeno también hay problemas con el calor. Uno de los órganos más afectados es el de Primera Instancia número 4, ubicado en las dependencias de un antiguo archivo. Este juzgado carece de aire acondicionado y arrastra esta situación desde hace 6 años, lo que ha llevado a la Federación de Servicios Públicos de UGT a denunciar el caso ante la Inspección de Trabajo. En el escrito, desde esta agrupación señalan que los funcionarios se encuentran trabajando "con temperaturas superiores a los 38 grados", cuando el máximo legal son 27 grados, según informó ayer el responsable sindical de Justicia en Alicante, Juan Pedro Pelegrín. Este último recuerda que la semana pasada una mujer que acudió a realizar unos trámites sufrió una lipotimia. Argumenta que existe "un problema de caudal" y que el personal de mantenimiento debe repartirlo sobre varios despachos "con la paradoja de tener que elegir", lo que provoca que los funcionarios se queden sin aire "mientras secretarios y jueces disponen de él".
Ante esta situación, desde el sindicato solicitan a la Inspección de Trabajo que constaten los hechos y tomen medidas de la temperatura en las dependencias de Instancia 4. Además, solicitan que acuerde trasladarlo a otra ubicación "donde se reúnan las condiciones de salud mínimas". UGT asegura que si el problema no se resuelve "el 1 de agosto tramitaremos una denuncia penal en la Fiscalía por un delito contra la salud de los trabajadores".
Desde el sindicato arremeten contra la Conselleria de Justicia, a la que consideran responsable, y aseguran que otros juzgados de la provincia -como algunos de Benidorm, de Dénia y el Registro Civil de Torrevieja- se encuentran en una situación similar.
En Alicante, existen más ejemplos, cómo los de Primera Instancia número 1 y número 3, donde la temperatura no baja de los 30 grados. En el primero de estos juzgados, la semana pasada tuvieron que llamar a una ambulancia después de que un hombre se desmayara por el calor y perdiera el conocimiento, según relataron los funcionarios. En el número 3, las temperaturas son todavía más altas, pues "al efecto invernadero" que provocan las múltiples cristaleras se úne el que se encuentran en la última planta. Una funcionaria embarazada también se mareó hace unos días.
DEFICIENCIAS
Aparatos portátiles ante el ultimátum de los fiscales
El problema de la falta de aire acondicionado se extiende también a las oficinas de la Fiscalía ubicadas en la última planta del Palacio de Justicia de Benalúa. Los ocho fiscales que trabajan en estos despachos llevan semanas soportando las altas temperaturas y también han tenido que recurrir a los ventiladores. Para ellos, la situación resulta "insoportable", por lo que ayer -con el apoyo del fiscal jefe de Alicante, Juan Carlos López Coig- acordaron que si no se solucionaba el problema, hoy no trabajarían en esas dependencias, según explicaron los profesionales afectados. El ultimátum surgió efecto, pues a última hora de la mañana de ayer se instalaron aparatos móviles de aire acondicionado en estos despachos.