F. J. BENITO
adie duda ya en la provincia de que la inversión cercana a los 500 millones de euros que realiza el Ministerio de Fomento en la ampliación de El Altet convertirá el aeropuerto provincial en uno de los más importantes y mejor dotados del Mediterráneo al contar con capacidad para acoger a 20 millones de pasajeros al año. Cifras estratosféricas que, no obstante, empiezan a no cuadrar con la vertiginosa evolución del mercado aéreo y los cambios que se han producido tras la irrupción de la compañías de bajo coste, líderes en el tráfico en Alicante.
Una realidad que ha desatado la primeras dudas sobre si la infraestructura será realmente útil y rentable o terminará convirtiéndose en una de catedral del aire por la que los pasajeros pasarán con tanta rapidez que ni se darán cuenta de lo que han pisado. El problema no es otro que el que aeropuerto se está ampliando bajo un proyecto que data del año 2001 cuando de la irlandesa Ryanair ni se hablaba. Hoy, la compañía aérea de bajo coste conecta Alicante con 45 destinos y sus aviones no pasan ni 30 minutos en tierra, rechaza el uso de las pasarelas automáticas -que cuestan 160 euros por escala- y sus pasajeros acceden a las aeronaves andando o en autobús. Easyjet, la otra grande, cada día reclama más embarques a pie y la forma de trabajar de estas dos compañías líderes comienza a extenderse por el resto, un modelo que de generalizarse podría suponer un handicap para la propia economía del aeropuerto.
El Altet atendió en 2008 a un total de 81.095 vuelos. Si todos hubieran utilizado las pasarelas, los ingresos hubieran alcanzado los 6,4 millones de euros. En el caso de Ryanair, ésta operó 9.815 vuelos en Alicante el año pasado, ahorrándose casi 600.000 euros por no utilizar este servicio. El aeropuerto sólo puede obligar a usar estos sistemas para acceder a los aviones si la plataforma está congestionada por el tráfico, algo poco frecuente en tiempos de crisis.
El hecho de que las compañías renuncien cada vez con más frecuencia a embarcar a sus pasajeros mediante las pasarelas telescópicas ha provocado, incluso, que se hayan dado instrucciones concretas a todo el personal aeroportuario que circula por los accesos a la plataforma donde estacionan los aviones para que extremen la precaución ante el aumento de los que acceden andando a sus vuelos.
La mayoría sigue utilizando pasarelas y autobuses "pero esto cambia tan rápido que lo que hoy es habitual mañana es historia", apunta un veterano trabajador de El Altet. Las compañías de bajo coste, que absorben ya el 70% del tráfico en El Altet, están obsesionadas por reducir los tiempos de escala y el acceso a pie es más rápido y barato. Práctica que, por otra parte, incide negativamente en uno de los grandes nichos de mercado de Aena: la explotación comercial de la terminal. Cuanto menos tiempo permanezcan los pasajeros en el edificio, menos ingresos para la hostelería y las tiendas.
Aena aprobó en mayo un plan especial cuyo objetivo es incrementar el rendimiento económico de los aeropuertos y compensar así la caída de ingresos que registran las terminales derivados del descenso del tráfico y los recortes de las compañías. La iniciativa despejó definitivamente los rumores que comenzaban a correr sobre una posible paralización de las obras de modernización en marcha, incluidas las de El Altet, que ha perdido más de 500.000 pasajeros desde enero y es uno de los más afectados por la recesión el turismo británico.
La ampliación continúa, los trabajos cumplen plazos y, por tanto, no peligra la inversión cercana a los 500 millones de euros que harán del aeropuerto provincial uno de los más modernos del Mediterráneo. Otra cuestión es si al final la esta inversión podrá rentabilizarse.
BALANCE
La temporada
alta amortigua la pérdida de viajeros
El primer mes de la temporada alta turística ha amortiguado la pérdida contínua de pasajeros que sufre El Altet desde que comenzó el año. En junio, la terminal atendió a un total de 895.345 viajeros, lo que supuso un descenso del 3,7%. Porcentaje negativo pero "mejor" que el de mayo, cundo la caída fue del 9,3%. Entre enero y junio han pasado por la terminal 4.040.676 pasajeros, un 11,4% menos. En cuanto al mes pasado, la estadística no miente: Ryanair y Easyjet, 2.443 vuelos.