Sabía que había sido el mejor de su centro, se lo dijo su profesor en el IES Figueras Pacheco de Alicante, pero que había superado a los cerca de 2.800 que se presentaron a selectividad en la Universidad de Alicante con su 9,40, no se lo esperaba: «Me satisface, es una forma de ver reflejado mi trabajo». Apenas le dedica «una o dos horas al día» al estudio, «algo más si hay examen, claro, pero también tiene que haber tiempo para divertirse, salgo todos los fines de semana», apunta con decisión.
Su nota le permite escoger carrera y se ha inclinado por Traducción e Interpretación en Inglés por su «pasión por los idiomas». El mejor regalo de Reyes que recuerda es precisamente el de una parabólica para ver y oir la televisión en francés. «Como segundo idioma en la carrera cogeré Alemán y como optativa el Chino». Pero no se queda ahí. Lo combinará con la Escuela de Idiomas por las mañanas para estudiar también Francés. «En la Universidad las clases de Traducción son por las tardes, es lo único negativo» se lamenta, aunque a continuación ve el lado positivo de que por las mañanas «es más fácil escoger horario» en la Escuela de Idiomas.
En Bachillerato ha logrado un 9,66 y sus mejores notas las tiene en Latín, Griego, Inglés y la optativa de Francés pero sólo ha conseguido hablar inglés gracias a una beca de un mes en Irlanda: «Me vi forzado a hablar porque estaba con una familia inglesa, me encantó», dice aliviado.