MANUEL DOPAZO
Las exhaustas arcas municipales obligan al Ayuntamiento de Alicante a recurrir a un préstamo a largo plazo para pagar sus gastos más elementales, como son la luz y el agua, así como la limpieza y recogida de basuras, en una actuación sin precedentes. El montante del crédito a solicitar es de más de 26 millones de euros y para su aprobación la alcaldesa ha convocado un pleno extraordinario para mañana.
Pagar con créditos las facturas del agua y de la luz de las dependencias municipales, así como otras muchos cargos de gasto corriente, como va a hacer ahora el Ayuntamiento, estaba incluso vetado a las corporaciones locales hasta el decreto del Gobierno de Zapatero, del pasado mes de abril, en el que admite este procedimiento como medio para el "saneamiento" de los consistorios, ante la gravedad de la crisis económica que muchos atraviesan.
El concejal de Hacienda, Juan Zaragoza, se ha acogido a este decreto para liquidar hasta un total de 26 millones de euros en facturas de gasto corriente adeudadas hasta diciembre del pasado año.
Las deudas más elevadas son las de la limpieza de la ciudad y recogida de basuras, que ascienden a 17 millones de euros, pero las hay por otros muchos conceptos, como los gastos de protocolo, la limpieza de colegios, la subvención al transporte público, la reparación de aceras y calzadas y hasta el mantenimiento del cementerio.
Juan Zaragoza señaló al respecto que va a convocar la obtención de un crédito a largo plazo para saldar estas deudas acogiéndose al decreto de Zapatero y explicó al respecto que "la gente no sabe la gravedad de la crisis existente", aunque precisó que el Ayuntamiento puede hacerlo porque "aún le queda mucho margen de endeudamiento".