F. J. B.
Flores y Ballesta mantuvieron un encuentro en Valencia, en el que acordaron la celebración de una cumbre en Murcia con el resto de consejeros de territorios afectados por el Corredor Mediterráneo para dar "una imagen de unidad en este tema", y como paso previo a una segunda reunión de los presidentes autonómicos. Consell y gobierno de Murcia exigen que en el corredor haya una línea para la Alta Velocidad para los pasajeros y otra para la carga. Flores y Ballesta también coincidieron al apuntar la necesidad de que exista una línea ferroviaria única y electrificada para el transporte de mercancías entre Alicante y Murcia.
El encuentro sirvió también para cerrar el protocolo sobre carreteras que comunican las dos comunidades autónomas, y que supondrá una inversión de alrededor de 700 millones de euros, de los que 300 serán aportados desde Murcia y más de 400 por la Generalitat.
El Consell se compromete a construir el tramo de unos 14 kilómetros en Pinoso correspondiente a la autovía Yecla-Santomera, que pretende desarrollar la región de Murcia. Otra actuación será el tramo de la A-7 al límite de la Comunidad, correspondiente a la autovía Abanilla-A-7; la autovía CV-83 desde la A-31 (Elda) a la autovía Yecla-Santomera; el acondicionamiento CV-840 desde la A-31 (Novelda) al límite de ambas comunidades; la autovía Aspe-Hondón de las Nieves y el acondicionamiento de la CV-81 desde la A-31 (Villena) hasta el límite de comunidades.