REDACCIÓN
El secretario general del PSPV, Jorge Alarte, tendió ayer la mano al PP para negociar una posible fusión entre Caja Mediterráneo (CAM) y Bancaja. El dirigente socialista pidió al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, el consenso de "una estrategia valenciana para las cajas de ahorros" que aborde el papel social y económico que éstas tienen en la sociedad.
Alarte se refirió así a la pregunta sobre la hipotética unión entre ambas cajas, dentro de la reorganización del sistema financiero español, tras la reunión del Comité Nacional del PSPV. El responsable señaló, no obstante, que para plantear una fusión debe haber un modelo equilibrado en cuanto a la dimensión de las dos cajas, y apuntó que el resultado de la fusión "deberá resolver" los problemas de la exposición de las entidades financieras a la crisis del sector inmobiliario.
Además, pidió que se garantice que los órganos representativos tanto de la CAM como de Bancaja tomen las decisiones "en libertad y sin recomendaciones de ningún partido político". Mientras llega eso, afirmó, los socialistas valencianos "vamos a dar viabilidad, solvencia y confianza" para la supervivencia de las dos cajas, y puso como ejemplo el apoyo que brindaron a Modesto Crespo para que accediera a la presidencia de la CAM.
Por otra parte, las voces críticas con la dirección del PSPV reprocharon a Alarte que "la integración" entre las distintas sensibilidades del partido no se ha producido, y que los gestos "hay que formalizarlos", según explicó Francesc Romeu, ex candidato a la secretaría general de los socialistas. Fue uno de los que instó a realizar un análisis profundo sobre los motivos de los resultados de las pasadas elecciones europeas, donde el PP ganó al PSPV por 15 puntos, "trajes incluidos", y añadió que en la reunión se escucharon varios mensajes críticos contra la gestión de Alarte.
Romeu explicó que uno de esos discursos críticos fue el del alcalde de Morella y principal contrincante de Alarte en el pasado congreso, Joaquim Puig, quien, según dijo, pidió integración, mientras que el ex presidente de la Generalitat, Joan Lerma, optó por guardar silencio. Asimismo, Romeu aseguró que en los próximos meses trabajará para presentar una candidatura a las elecciones primarias para elegir al candidato de las autonómicas de 2011.