J. E. MUNERA
o hay tiempo que perder. Tras una larga y procelosa tramitación, el agente urbanizador del Plan Rabasa -Enrique Ortiz a través de su empresa Viviendas Sociales del Mediterráneo- agiliza los últimos trámites con el fin de poder comenzar las obras antes de fin de año. Una vez recibida la autorización definitiva de la Conselleria de Urbanismo, Ortiz calcula que en tres meses tendrá listos los proyectos de urbanización y reparcelación previos al inicio efectivo de los trabajos. Aunque el Ayuntamiento se marca un plazo de seis meses para conceder las licencias, el promotor del plan pretende recortar a la mitad ese periodo y anuncia la creación de entre 3.000 y 4.000 puestos de trabajo con la puesta en marcha del proyecto. "Tenemos que empezar enseguida porque Alicante necesita un impulso económico como el que generará este plan", destacó ayer el constructor.
Superados los escollos administrativos, Ortiz hace oídos sordos a los colectivos cívicos que rechazan el plan y a la caída de la demanda inmobiliaria, y apuesta por comenzar "cuanto antes" un proyecto que prevé la construcción de 13.503 viviendas -8.000 de ellas de protección pública- sobre una superficie de casi 3,7 millones de metros cuadrados. En todo caso, Viviendas Sociales del Mediterráneo cifra en un mínimo de tres años el tiempo que ha de transcurrir para que comiencen a entregarse las primeras viviendas, es decir, nunca antes de 2013. "En ese horizonte", argumentó el adjudicatario del plan, "es presumible que se haya reactivado la demanda de pisos porque, de lo contrario, apaga y vámonos". Ortiz confirmó que el sector provincial de la construcción ya ha comenzado a notar en las últimas semanas "un claro repunte" en la petición de información y en las visitas a las zonas de obras, si bien en muchos casos "a la búsqueda de chollos" y con el ahorro como principal premisa de los potenciales compradores.
"Es vital para Alicante que el Plan de Rabasa comience cuanto antes", recalcó el constructor, que añadió que el proyecto cuenta con la financiación necesaria para la ejecución de las obras -180 millones de euros- "y que tendrá un gran valor añadido por su capacidad para generar entre 3.000 y 4.000 puestos de trabajo en una situación como la actual de contracción del mercado laboral". Ortiz también remarcó que las cajas de ahorros están dispuestas a colaborar con los pequeños promotores interesados en la construcción de VPO en Rabasa.