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En una visita al barrio de Rabasa para visitar las obras de un plan parcial cercano al macroplan del mismo nombre, el conseller de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, José Ramón García Antón, ha explicado que su departamento ha dado la luz verde definitiva porque el promotor ha cumplido con todos los requisitos exigidos desde la Generalitat.
Ha señalado que este proyecto urbanístico lleva "mucho tiempo de tramitación" y que hace algo más de un año la Comisión Territorial puso como obligación varias consideraciones, entre ellas incorporar medio millón de metros cuadrados de suelo para proteger las lagunas, lo que en la práctica suponía reducir un 10 por ciento de la edificabilidad desde las 15.000 viviendas inicialmente proyectadas.
También se plantearon al promotor varios requisitos sobre carreteras, depuración y relativas a la construcción de una vía parque, todas las cuales han sido cumplidas y han permitido que se hayan recibido todos los informes favorables.
Tras la aprobación "hace unos días" del plan Rabasa, el conseller ha informado de que el ayuntamiento y los promotores deben acometer la reparcelación, dado que el terreno cuenta con un alto número de propietarios y hay que trazar las calles y dotaciones públicas, todo lo cual hará que se tenga que abrir un periodo de exposición pública y que se contesten las alegaciones.
Una vez que el consistorio apruebe definitivamente la reparcelación y también el proyecto de urbanización, periodo que ha calculado de unos cinco meses si no surgen problemas sobrevenidos, se podrá acometer la urbanización.
De esta manera, las máquinas podrían empezar a trabajar "antes de final de año" en la urbanización de la zona.
En cuanto al rechazo de varios colectivos, como la Plataforma de Iniciativas Ciudadanas (PIC), que ha anunciado un recurso, García Antón ha indicado que es imposible que "todo el mundo esté de acuerdo con todos los planeamientos" y ha insistido en la idea de que este plan lleva tramitándose seis años.
Ha proseguido que el PGOU de Alicante, que actualmente en exposición pública por segunda vez, contempla la actuación de Rabasa y que la aprobación inicial del plan tuvo un amplio respaldo en la corporación municipal, con los votos de la mayoría del PP y del principal partido de la oposición, el PSPV-PSOE, que luego rectificó.
Preguntado por la viabilidad económica de proyectar miles de viviendas en un momento de acusada crisis en el sector de la construcción, ha opinado que es "fundamental que para cuando esa crisis se vaya" haya suelo preparado para acometer las futuras construcciones.
Según García Antón, que ha recordado que en Rabasa la mayoría de las viviendas serán de protección, "si la crisis no permite la venta de las actuaciones", lo único que ocurrirá es que éstas se venderán "más lentamente".
"Pero creo que no es malo que haya un suelo preparado para poder construir en un momento determinado", ha repetido.
En cuanto al plan parcial de Rabasa visitado hoy, situado entre el futuro plan Rabasa y el centro de la ciudad, García Antón ha confiado en que la urbanización sea culminada para el próximo septiembre, tras un periodo de ejecución de un año.
En esta zona se proyecta la construcción de 336 viviendas protegidas y 81 de renta libre que mantendrán la tipología constructiva de la zona, es decir, adosados con planta baja y una altura.
Se actúa sobre una superficie de 135.000 metros cuadrados, de los cuales la mitad, unos 76.000, serán destinados a dotaciones públicas.
La inversión de la urbanización asciende a más de 5,7 millones de euros, a los que hay que sumar unos 10 millones más por las expropiaciones para adquirir el suelo.