REDACCIÓN
El mayor mitin de la campaña electoral para los comicios al europarlamento del próximo domingo se convirtió en otro homenaje al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, imputado por un presunto delito de cohecho en la investigación que se sigue en el TSJ a raíz de la ramificación valenciana de la operación Gürtel. En su tercera visita a la Comunidad en apenas diez días, el presidente del PP, Mariano Rajoy, defendió de forma contundente la honorabilidad del jefe del Consell. "Camps, yo creo en tí y creo en lo que haces", dijo Rajoy convencido también de que "la inmensa mayoría de los valencianos y de los españoles creen en tí". "Yo estaré a tu lado", apostilló ante más de 35.000 personas -según datos de la cúpula regional del PP- que llenaban la Plaza de Toros de Valencia.
Mariano Rajoy explicó que "una de las cosas mejores que le pueden pasar a uno en la vida es decir lo que piensa y decirlo con mucha gente delante". Fue el preludio de su elogio a la figura de Camps. "Te he visto actuar muchas veces y creo en tí. Yo siempre estaré detrás de tí, o delante o al lado, da igual. Pero, quiero que lo oigan todos en esta plaza. Gracias Paco", subrayó Rajoy entre gritos de "presidente, presidente". Francisco Camps agradeció el "cariño" porque, dijo, "cada sonrisa vuestra, cada abrazo, cada guiño, cada palabra me da la fuerza suficiente para salvar cualquier obstáculo que me pongan por delante, porque lo hago por Valencia y lo hago por España". Tras lo cual, los presentes le aclamaron con un "Paco, te queremos".
Tanto Rajoy como el titular del Consell, en sus intervenciones, siguieron el mismo argumentario: una victoria del PP en las elecciones del próximo domingo supondrían la primera piedra para preparar el relevo de Zapatero en la Moncloa. El presidente nacional del PP aventuró el inicio de un cambio político tras estas elecciones y recordó que este "cambio" comenzó con los comicios gallegos. Rajoy, que dijo salir del acto con "las pilas cargadas", garantizó que el PP defenderá los intereses de la Comunidad en Europa, mientras que los socialistas van a "jorobar" al PP y a "hablar mal de la Comunidad".
El jefe del Consell, al que Rajoy cedió la clausura del acto, vaticinó una victoria del PP el domingo y apuntó que el lunes 8, los socialistas tendrán "la obligación moral" de convocar unas elecciones generales. "A partir del 8 de junio le pediremos a Zapatero que, si es valiente, convoque elecciones generales" para ganar "cuanto antes" el Gobierno, dijo antes de pedir el voto para que el domingo "gane la libertad y la democracia".
A su llegada, los dirigentes populares estuvieron durante más de media hora dando la vuelta a la plaza por detrás de los burladeros saludando. El acto finalizó con un montaje de fuegos artificiales y la interpretación del Himno de la Comunidad entre una lluvia de confeti blanco y azul. Rajoy y Camps estuvieron arropados por empresarios como el presidente de las Cámaras Arturo Virosque; o los responsables de las dos cajas valencianas, José Luis Olivas y Vicente Sala.
"Cambiar el sufrimiento por miles de votos"
Durante el acto hubo saludo de los presidentes provinciales, incluido Ripoll y Carlos Fabra, e intervenciones del cabeza de lista del PP al Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja; la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá; el presidente provincial del PP, Alfonso Rus; y el candidato valenciano a las elecciones europeas José Manuel García-Margallo. Todos pidieron durante sus intervenciones un respaldo masivo para la candidatura de los populares con el objetivo de que gane "la decencia" del presidente del PPCV y de la Generalitat, Francisco Camps, y cambiar "su sufrimiento por miles de votos", en referencia a su imputación judicial.