CLARA R. FORNER
Las catas arqueológicas que se han acometido en la plaza del Ayuntamiento, previas a la reurbanización de este espacio público, han sacado a la luz la estructura de las viviendas que formaban la antigua plaza triangular que existió en el mismo lugar hasta la década de 1940.
La reforma de la plaza es uno de los proyectos que se van a financiar con los fondos del Plan Zapatero, lo que obliga a acabarlas antes de fin de año. Esta premura, unida a la próxima celebración de las Hogueras de San Juan, condiciona la actuación arqueológica previa a las obras, que deberá concluir el próximo 14 de junio.
La Gerencia de Urbanismo promueve esta actuación que coordina el Patronato de Cultura. El arqueólogo municipal, Pablo Rosser, aseguró ayer que se van a cumplir los plazos, pues las catas se encuentran muy avanzadas. El técnico explicó que sólo se va a bajar hasta la cota de obra, es decir, hasta el nivel de la excavación necesaria para reformar la plaza, mientras que las capas más profundas se dejarán para el futuro.
De momento se ha bajado hasta el nivel de los rellenos modernos y se están fechando las cimentaciones de las estructuras que se van localizando. Hay unas catas con forma alargada donde ya se ha excavado todo lo previsto y ya se están limpiando. Sólo queda profundizar un poco más en la zona donde se situará la fuente.
Rosser explicó que, de momento, se ha llegado a las estructuras de las viviendas que formaban la antigua plaza triangular. Este espacio se consolidó como urbano frente al Ayuntamiento gótico entre los siglos XVII y XIX, apunta el arqueólogo, quien no espera localizar restos que por su importancia condicionen la obra, pues asegura que en este lugar nunca hubo murallas. Las estructuras localizadas se protegerán con una malla geotextil y se conservarán.
Lo que sí se han localizado, apunta el arqueólogo, son cerámicas revueltas en niveles más modernos. Todos los vestigios se están documentando y preparando una investigación arqueológico-urbanística sobre la plaza del Ayuntamiento.