F. J. B. / R. C.
El secretario general de la Asociación Provincial de Promotores de Viviendas (Provia), Jesualdo Ros, calificó ayer de "ingenioso" pero "ineficaz" el anuncio del Gobierno de rebajar las deducciones a la compra de una vivienda a partir de 2011 para tratar de reactivar, en los próximos 19 meses, la compraventa de las casas que integran el "stock" paralizado por la recesión económica que ha congelado el mercado. El Gobierno reducirá progresivamente la deducción en la declaración de la Renta a los compradores y la dejará tan sólo para las personas con ingresos entre 17.000 euros y 24.000 euros y desapareciendo a partir de esta cantidad. Los promotores consideran que la medida no va a cambiar el panorama y denuncian, por otro lado, que al final lo que hará el Ejecutivo será subir los impuestos. "Un diez para el asesor de márketing de Zapatero, pero detrás no hay nada. Se necesita algo más que un maquillaje. Una reforma más profunda", subrayó Jesualdo Ros.
El portavoz de Provia apuntó, por otro lado, que "a corto plazo hubiera sido mejor anunciar, por ejemplo, desgravaciones fiscales durante seis meses para la compra de una segunda vivienda o dar ayudas a directas a las familias". El secretario de los promotores recordó, por otro lado, que "sigue sin firmarse el convenio económico con cajas y bancos para las ayudas a la financiación de la construcción de VPO. Si todo sigue así, nos podemos poner en septiembre sin que el nuevo plan vivienda sea operativo. Esas cosas también son importantes".
Por su parte, el presidente de la Federación Alicantina de la Construcción (Fecia), Ramón Jerez, también consideró "insuficiente" la medida anunciada por el Gobierno y recordó la crisis de los 80, cuando las exenciones fiscales por vivienda llegaban al 90% y durante 15 años. "Quizá se active un poco la venta de viviendas, pero me parece escaso que al final sólo puedan deducirse los compradores con ingresos de 17.000 euros. La ayudas tienen que ampliarse al menos hasta las rentas familiares de 30.000 euros al año". Jerez reclamó, por otra parte, un mayor control de las entidades financieras y, en este sentido, recordó una advertencia de Thomas Jefferson, presidente de Estados Unidos en 1802. "Ya entonces dijo que cuando la Banca controlara la economía habría crisis económicas y la gente se quedaría sin vivienda. El aviso es de hace docientos años, no de ahora", espetó Ramón Jerez.
Por su parte, el Colegio de Economistas de Alicante consideró "excesivamente bajos" los límites de 17.000 y 24.000 euros para que los contribuyentes con esas rentas puedan deducirse a partir de 2011 la compra de una vivienda en su declaración de la renta. El presidente, Francisco Menargues, señaló que la medida "no revierte sobre las clases medias", además de interpretar que el descenso de ingresos que supondrá la medida, implicaría "una subida de impuestos, en una época en la que nosotros consideramos en que deben bajarse".
Los economistas alicantinos consideran, por otro lado, de "difícil aplicación" la propuesta que planteó el presidente Rodríguez Zapatero, sobre la reducción en cinco puntos del Impuesto de Sociedades "porque se limita a tres años y la condiciona a que se mantenga el empleo. Pero no se ha tenido en cuenta que estamos en una época de crisis y el problema que tienen las empresas es que no hay beneficios", advirtió Francisco Menargues.
Por su parte, el presidente de la confederación de pymes de Alicante (Cepyme), Juan José Sellés, valoró de distinta forma las medidas anunciadas por Zapatero el primer día del debate sobre el Estado de la Nación. "Que se den 75.000 millones a los ayuntamientos para que financien obras no lo apoyo; ese dinero debería destinarse a que los ayuntamientos paguen lo que deben a las empresas, algunas de ellas muy ahogadas. Que se reduzca en cinco puntos el Impuesto de Sociedades lo veo bien, pero se deberían tomar medidas para que la financiación llegue a las empresas", añadió Sellés.