F. J. BENITO
La patronal hotelera de la Costa Blanca recibió ayer con indignación el anuncio del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que el Ministerio de Fomento bonificará hasta el 30% -actualmente el porcentaje es del 15%- los vuelos entre la península y Canarias, al entender que la medida que estará en vigor entre el 1 de junio y el 31 de diciembre puede desviar hacia las islas al turismo español que elige la provincia y que representa el 70% de la ocupación durante la temporada alta. Antonio Mayor, presidente de Hosbec -asociación que controla más de 40.000 plazas hoteleras- señaló, en este sentido, que "todos lo estamos pasando mal y el verano viene apretado para todos, no sólo para Canarias por lo que la medida debía ser universal en un momento muy malo. Así lo ha hecho Grecia y así lo debía hacer nuestro Gobierno". Más allá de la valoración de Mayor fue el vicepresidente de Hosbec, Javier García, quien advirtió de que "la decisión deja el camino abierto a que los mayoristas españoles y los hoteleros canarios reaccionen y organicen ofertas para viajar a Canarias que pueden quitarnos turistas. No es una buena noticia", lamentó el vicepresidente.
Junto la bonificación de los vuelos, Rodríguez Zapatero, avanzó también exenciones de tasas para todas las aerolíneas que incrementen pasajeros en los aeropuertos españoles en el segundo semestre de este año en relación al mismo periodo del año anterior. Las aerolíneas tendrán una reducción del 100% en las tasas de aterrizaje, despegue y seguridad, y sólo abonarán los impuestos por navegación aérea. Un anuncio muy bien recibido por las dos principales compañías aéreas de El Altet -Ryanair y Easyjet-. Ambas cerraron 2008 con cifras positivas de ocupación -Easyjet movió 1,5 millones de pasajeros, un 12% más que en 2007 y Ryanair 1,4 millones, un 286% más- y prevén superar este año sus resultados. Incluso, Ryanair calcula que con las nuevas rutas a Marruecos, Santander, Noruega e Italia que comenzará operar podrá alcanzar los 2,7 millones de pasajeros al año. Air Berlin (733.604 pasajeros en 2008) también considera positiva la iniciativa y la que peor lo tiene es Iberia, en pleno proceso de restructuración y con una caída del 24% del tráfico aéreo en El Altet durante el año pasado. "La medida no es mala pero está por ver qué resultados tendrá. De momento, Canarias sale ganando porque la apuesta por sus aeropuertos es segura al aumentar la bonificación de los vuelos y no de los pasajeros", subrayó Javier García, vicepresidente de Hosbec. La bonificación finaliza en diciembre, aunque el ministro José Blanco aseveró que en función del empleo que genere podrá extenderse durante el primer trimestre de 2010. Las dos medidas costarán a Aena unos 20 millones de euros, según el ministro Blanco.
Por su parte, el PP y algunos analistas políticos vincularon la decisión del Gobierno de aumentar la bonificación de los vuelos entre Canarias y la península a un intento el presidente Rodríguez Zapatero por conseguir el apoyo parlamentario de Coalición Canaria tras su pésima relación con PNV y CiU. Andrés Ayala, portavoz de Fomento del Grupo Popular en el Congreso, afirmó que "las medidas son un nuevo parche, más efectista que eficaz, zanahorias para que ande el burro". Ayala recordó que en el debate de los Presupuestos el PP ya propuso la congelación de las tasas aeroportuarias para toda España y una reducción del 50% para Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla "y los socialistas votaron en contra", subrayó Ayala.