S. ESCRIBANO
El trabajo en los juzgados del Palacio de Justicia de Benalúa permaneció bloqueado durante la mañana de ayer debido a un fallo informático que les impidió utilizar los ordenadores. El más perjudicado fue el juzgado de guardia, que estuvo paralizado hasta pasadas las cuatro de la tarde y no pudo tomar declaración a los detenidos hasta entonces. Los demás órganos judiciales no pudieron acceder a los registros e introducir datos en ellos y algunos funcionarios se vieron obligados a recurrir al boli y el papel para realizar notificaciones. Desde la Conselleria de Justicia argumentan que el problema surgió por una avería en la red telefónica.
A primera hora de la mañana los funcionarios de Justicia se encontraron con que sus ordenadores no llegaban a arrancar y encenderse y si lo hacían se bloqueaban en cuestión de minutos. La incidencia en la red informática impidió que pudieran acceder a la información de los registros e introducir datos en ellos. También dificultó la labor de los secretarios judiciales para transcribir las declaraciones en los juicios, que pudieron celebrarse pero con algunas dificultades, todo según explicaron a este diario varios trabajadores afectados.
En el juzgado de guardia la gente esperaba a su comparecencia y los detenidos seguían en los calabozos ante la imposibilidad de registrar informáticamente los asuntos. "Estamos conectados con otros servicios, como el decanato o los juzgados, por lo que si no funcionan los ordenadores la actividad se paraliza", aseguraron fuentes judiciales, que indicaron que hasta las cuatro de la tarde no se recuperó la normalidad, con el consiguiente retraso.
En el Servicio Común apenas se pudieron registrar las notificaciones y embargos remitidos por los juzgados.
El malestar fue general entre los funcionarios, que criticaron la falta de respuesta de la administración, y entre los abogados, que no pudieron acceder a la información solicitada o esperaron durante horas en el juzgado de guardia.